Cristiano Ronaldo ofreció su versión sobre el conflicto que vivió durante la última concentración de la Selección de Portugal. El delantero explicó en un comunicado en primera persona que su salida se debió al incumplimiento de acuerdos previos sobre su participación, no a una negativa a representar a su país.

En un extenso comunicado publicado en primera persona, el delantero aseguró que su intención nunca fue interferir en las decisiones técnicas del seleccionador. Ronaldo sostuvo que su salida se produjo después de que, según su versión, se incumplieran acuerdos establecidos previamente sobre su participación.

El futbolista afirmó que respaldó su elección y que incluso se mostró satisfecho cuando fue presentado oficialmente. Según Ronaldo, días después recibió el primer contacto del nuevo seleccionador, quien quería reunirse personalmente con él.

El jugador aseguró que el entrenador le manifestó que contaba con él y que su presencia era fundamental para el proyecto. Ronaldo rechazó la posibilidad y argumentó que, como capitán, no consideraba apropiado quedarse en Portugal mientras sus compañeros disputaban esos encuentros.

Ronaldo también señaló que en aquella conversación estuvo presente Simão Coutinho, director deportivo del Al Nassr, quien había trabajado con el actual seleccionador durante la temporada anterior. El futbolista explicó que, antes de la concentración, el entrenador volvió a visitarlo en Lisboa y que ambos mantuvieron los acuerdos previamente establecidos.

Ronaldo disputó el partido en Alvalade y fue sustituido sin que, según afirmó, hubiera algún inconveniente. Incluso entregó personalmente el brazalete de capitán a Bruno Fernandes. La situación cambió antes del encuentro ante Noruega.

Ronaldo relató que un asistente del seleccionador se acercó durante el almuerzo para informarle que el técnico quería hablar con él. Aunque esa posibilidad no formaba parte de su plan de recuperación física, Ronaldo aceptó. El delantero reconoció además que, tras el partido, no acudió a saludar a los aficionados portugueses. Por esa decisión ofreció disculpas públicamente.

El futbolista afirmó que durante esa conversación se acordó que el entrenador explicaría públicamente lo sucedido y aclararía que Ronaldo nunca había pedido jugar determinados minutos, sino que había sido el propio técnico quien había diseñado el plan de participación. Según Ronaldo, el entrenador también habría reconocido que fue un error hacerlo calentar para finalmente no utilizarlo.

El portugués aseguró que posteriormente se realizó una videoconferencia con otros integrantes de la estructura de la selección y que se elaboró un documento con los puntos tratados. Ronaldo sostiene que el contenido de ese documento reflejaba que el entrenador había diseñado personalmente su plan de participación, que el jugador había aceptado las decisiones, que había actuado de manera profesional y que el partido de Noruega no formaba parte inicialmente de ese plan.

También atribuyó al técnico la afirmación de que había cometido un error al poner a calentar a un jugador de la dimensión de Ronaldo sin utilizarlo y que no repetiría esa situación. Ronaldo aseguró que la actitud del entrenador durante la posterior videoconferencia fue distinta a la que había mostrado en privado y que percibió una actitud que consideró injustificada. Ante esa situación, decidió abandonar la concentración.

El capitán portugués reconoció que su salida tuvo consecuencias y asumió la responsabilidad por haberse marchado, especialmente por tratarse del líder de la selección. Al mismo tiempo, insistió en que para él la confianza y la honestidad son fundamentales en sus relaciones profesionales.

Ronaldo afirmó que incluso había planteado al presidente de la Federación y al seleccionador que, si realmente no querían contar con él, simplemente se lo dijeran directamente. Según su versión, ambos rechazaron esa posibilidad y le aseguraron que su lugar continuaba estando en la selección.

El delantero también rechazó cualquier versión que sugiera que haya intentado imponer decisiones deportivas. Aseguró que durante casi 25 años con la selección nunca ha interferido en las decisiones tácticas o técnicas de los distintos entrenadores y que siempre ha aceptado las determinaciones tomadas por el cuerpo técnico.

Sobre su futuro con Portugal, Ronaldo dejó claro que no considera que este episodio represente necesariamente una despedida. Explicó que ha escuchado versiones sobre la posibilidad de organizarle un partido de homenaje, pero sostuvo que todavía habrá tiempo para ese momento.

Para el capitán portugués, mientras mantenga condiciones físicas y continúe jugando con su club, su objetivo seguirá siendo competir con la selección. Ronaldo afirmó que, una vez cumplida la sanción que eventualmente determine la Federación Portuguesa de Fútbol, estará disponible para volver a representar a Portugal si se encuentra en condiciones.

Con su comunicado, Ronaldo presentó así su versión completa de un conflicto que, según sus propias palabras, no se originó en una negativa a representar a Portugal, sino en la ruptura de acuerdos sobre su participación durante la concentración. El jugador cerró su mensaje insistiendo en que lo relatado corresponde a su versión de los acontecimientos y calificándolo como "la pura verdad".