Ciudad Juárez.- Tras el desbordamiento que afectó varios puntos de Ciudad Juárez la semana pasada, el caudal del Río Bravo muestra ahora una baja considerable. La crecida, originada por desfogues desde Nuevo México después de lluvias intensas, provocó acumulaciones de agua en zonas urbanas y el cierre del bulevar Juan Pablo II entre las calles Hermanos Escobar y Rafael Pérez Serna.
El jueves pasado, la presencia de agua sobre la vialidad obligó a interrumpir la circulación en ese tramo. En los días de mayor flujo, el desfogue llegó a cerca de 100 metros cúbicos por minuto, cifra que ya no se registra actualmente.
Las afectaciones no se limitaron a las calles. El parque Las Tortugas resultó con inundaciones y daños, y aunque las condiciones han mejorado, todavía hay lodo y tierra de arrastre en las inmediaciones del cauce. Por ello, se recomienda evitar el uso del área para hacer ejercicio, ante el riesgo de resbalones, caídas y golpes.
Vigilancia binacional y fauna desplazada
Autoridades de ambos lados de la frontera mantienen operativos de vigilancia. La Guardia Nacional realiza recorridos en territorio mexicano, mientras que la Patrulla Fronteriza está presente del lado estadounidense con el fin de disuadir a quienes intenten cruzar el río pese a las condiciones actuales.
Además, se ha observado fauna que pudo ser desplazada por la creciente. A quienes acudan a la zona se les pide respetar a las especies y evitar acercarse o manipularlas.