Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo negó categóricamente que su administración haya pactado algún acuerdo político con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, en el marco de las investigaciones contra el exfiscal estatal César Jáuregui. También desestimó los rumores sobre un supuesto ofrecimiento de una embajada a la mandataria panista a cambio de un entendimiento.

Durante la conferencia matutina del martes 20 de octubre en la Ciudad de México, la titular del Ejecutivo federal fue cuestionada sobre esas versiones. Las calificó como “periodismo de chisme” y “periodismo de ficción”, y subrayó que los procesos judiciales no dependen de negociaciones entre gobiernos.

Sheinbaum enfatizó que la impartición de justicia debe quedar al margen de la política. “La justicia está por encima incluso de la política. Nosotros no hacemos pactos políticos con la justicia, eso lo digo con toda claridad”, declaró.

Al explicar el origen de la investigación contra Jáuregui, la presidenta mencionó que el caso se relaciona con la presencia de agentes estadounidenses en un operativo en la Sierra Tarahumara, quienes no habrían contado con los permisos necesarios.

El asunto tomó relevancia después de que dos agentes del Gobierno de Estados Unidos fallecieran en un accidente carretero. Luego se dieron a conocer detalles sobre las circunstancias en que se encontraban en territorio chihuahuense.

Sheinbaum señaló que tanto las autoridades de Chihuahua como la Fiscalía General de la República realizaron investigaciones al respecto. En ese contexto, cuestionó si un gobernante puede acordar con otro a quién encarcelar y a quién no.

La mandataria recalcó que la labor de investigar, reunir pruebas y presentarlas ante los jueces corresponde a las fiscalías. Añadió que las autoridades ministeriales deben sustentar sus actuaciones con los elementos recabados, sin que el Gobierno federal decida quién debe ser detenido.