Ciudad de México.- La diputada federal del PRI, Paloma Domínguez Ugarte, presentó una iniciativa en la Cámara de Diputados para que la salud mental materna sea considerada una prioridad en los servicios públicos de salud. La propuesta busca modificar la Ley General de Salud, la Ley Federal del Trabajo y las normas que regulan al IMSS y al Issste.

El objetivo es que las mujeres que atraviesen problemas emocionales durante el embarazo, el parto o el posparto reciban atención psicológica especializada y no pierdan su empleo ni sus prestaciones. Actualmente, la atención se enfoca casi exclusivamente en lo físico, dejando de lado trastornos como la depresión posparto o la ansiedad.

La reforma plantea que las instituciones médicas implementen mecanismos de evaluación y detección oportuna de padecimientos como depresión posparto, ansiedad, estrés postraumático y psicosis puerperal. Además, se garantizaría un seguimiento especializado para cada paciente.

En el ámbito laboral, se propone una licencia temporal para las trabajadoras diagnosticadas con trastornos de salud mental relacionados con la maternidad. Esta licencia no implicaría la pérdida del empleo, la antigüedad ni las prestaciones, y el IMSS y el Issste otorgarían subsidios económicos por incapacidad desde el primer día.

Domínguez Ugarte señaló que los prejuicios sociales sobre la maternidad dificultan que algunas mujeres reconozcan sus síntomas o busquen ayuda profesional. Por ello, la reforma busca ampliar la protección de las madres trabajadoras y prevenir complicaciones que afecten su salud y su entorno familiar.

La iniciativa presentada ante el Congreso de la Unión establecería obligaciones específicas para las instituciones de salud y seguridad social, así como nuevas garantías laborales para las mujeres que requieran atención especializada durante la etapa perinatal.