Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ratificó este martes a Zoé Robledo Arbusto como director del Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS), pese al rechazo de los trabajadores a la propuesta de aumento salarial del 6.8% para el periodo 2026-2027. En su habitual conferencia matutina en Ciudad de México, la mandataria ordenó instalar una nueva mesa de diálogo y preparar una oferta revisada que responda a las demandas del personal.
El Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (Sntss) llevó a votación la propuesta salarial el 14 de octubre. Aunque el Congreso Nacional Ordinario la había aprobado inicialmente, las movilizaciones posteriores forzaron a la organización a consultar a sus bases, conforme a la reforma laboral vigente. La mayoría votó en contra del incremento, que incluía un aumento directo del 2.9% al tabulador y otro 3.9% en prestaciones.
Sheinbaum precisó que la decisión de convocar la consulta fue del sindicato, no del Gobierno ni de la dirección del IMSS. También señaló que las protestas previas no representaban a todo el personal, aunque admitió que durante ese periodo circularon señalamientos sobre deficiencias operativas y fallas en el funcionamiento de los hospitales.
Al preguntarle sobre la permanencia de Robledo, la presidenta respondió que "por el momento está atendiendo todo lo necesario". Destacó que el titular "tiene que resolver las problemáticas" y se encuentra en mesas de trabajo con el sindicato para presentar una propuesta integral que mejore las condiciones laborales.
La mandataria instruyó a Zoé Robledo a establecer una nueva negociación con el SNTSS. La oferta revisada deberá mantenerse dentro de los recursos disponibles del instituto, con criterios de responsabilidad en el gasto público. No se limitará al porcentaje salarial, sino que incluirá prestaciones y medidas para atender los problemas operativos expuestos por el personal, especialmente en las condiciones de operación de las unidades médicas.
Sheinbaum aclaró que sus visitas a las unidades del IMSS-Bienestar fueron planeadas antes de su gira de rendición de cuentas en las 32 entidades federativas y no están relacionadas con la tensión laboral. A diferencia del IMSS, que enfrenta problemas con trabajadores y abastecimiento de medicamentos, el IMSS-Bienestar padece burocracia excesiva en la solicitud de insumos.
Para resolverlo, la presidenta insistió en que "modernizar" la dependencia es clave. México contratará a ingenieros y profesionales en sistemas para trasladar trámites físicos a digitales, con el objetivo de reducir los tiempos de atención y agilizar la entrega de medicamentos e insumos.