Ciudad de México.- El Gobierno federal anunció su intención de transferir al Estado los contratos de distribución de medicamentos que aún están en manos de empresas privadas, con el objetivo de robustecer la red pública y abaratar estos servicios. Así lo dio a conocer Eduardo Clark García Dobarganes, subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud, durante la Mañanera del Pueblo del martes 20 de octubre.
Clark reconoció que todavía existen acuerdos con particulares que deben ser absorbidos por la red pública de distribución para evitar sobrecostos en el suministro de medicamentos a hospitales y centros de salud. En sus palabras: “Desafortunadamente hay todavía contratos de distribución que tenemos que nacionalizar y que estos sean operados por la red pública de distribución de medicamentos”.
Para ilustrar la situación, el funcionario citó el caso del Estado de México, donde una compañía privada obtuvo contratos por cerca de mil 700 millones de pesos entre 2022 y 2023 para distribuir fármacos y administrar farmacias dentro de hospitales públicos.
El subsecretario criticó que ese esquema dejara en manos de una empresa particular tanto el reparto de los medicamentos como la operación de las farmacias hospitalarias, en lugar de que estas tareas fueran realizadas por personal del sector salud. Describió el modelo como la instalación de una farmacia privada dentro de un hospital público.
Según Clark, la modificación de esos contratos mediante licitaciones y subastas permitió reducir en un 32 por ciento el costo anual del servicio. Además, aseguró que actualmente se distribuyen entre un 30 y un 40 por ciento más piezas de medicamentos al mes.
El funcionario señaló que estas cifras sugieren que los contratos anteriores registraban sobrecostos de hasta un 60 por ciento por pieza. Por ello, afirmó que continuará la revisión de los acuerdos que permanecen en manos privadas, con la intención de reducir los recursos destinados a intermediarios y reforzar la capacidad de distribución del sector público.
Clark sostuvo que los ahorros no se han traducido en una reducción de las compras, sino en un incremento de los medicamentos e insumos adquiridos, al tiempo que disminuyen los precios de los servicios.