La Fiscalía General del Estado (FGE) investiga el ataque a tiros contra una aeronave oficial ocurrido el sábado en la región de Coyame del Sotol y Ojinaga, como parte de la pugna entre organizaciones criminales que buscan mantener presencia en esa zona. Así lo informó Francisco Sáenz Soto, encargado del despacho de la dependencia.
El funcionario identificó a La Línea como uno de los grupos con mayor presencia en ese territorio y señaló que también se ha detectado la incursión de Los Cabrera, organización procedente de Durango. Atribuyó a la confrontación entre ambas estructuras parte de los episodios violentos registrados recientemente en la zona.
Sáenz Soto calificó las agresiones como “actos terroristas” y sostuvo que las autoridades no permitirán que las organizaciones delictivas impongan condiciones en las carreteras o poblaciones del oriente del estado.
“No podemos dejar que la violencia tome el control de nuestras carreteras ni de nuestros municipios”, manifestó.
El ataque ocurrió cuando la aeronave de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) realizaba labores de vigilancia aérea en el área fronteriza entre Coyame y Ojinaga. Los disparos alcanzaron la unidad y dejaron lesionado a un elemento que viajaba como observador.
El agente permanece internado y recibe atención médica especializada, mientras que los demás integrantes de la tripulación resultaron ilesos.
La investigación busca establecer ahora desde qué punto se efectuaron los disparos, qué armamento fue utilizado y quiénes participaron en la agresión. La Agencia Estatal de Investigación (AEI) trabaja en la zona junto con personal de la SSPE y elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Las diligencias se concentran en el tramo de terracería que comunica el Rancho La Aurora con Coyame, donde se lleva a cabo la localización y procesamiento de indicios que puedan aportar información sobre el ataque.
El fiscal también fue cuestionado sobre la reciente captura, por autoridades federales, de un presunto jefe criminal con operaciones en el corredor Aldama-Ojinaga-Coyame y hacia el Valle de Juárez. Señaló que, hasta ahora, la Fiscalía no cuenta con elementos para afirmar que exista una relación entre esa detención y la agresión contra la aeronave.
Sobre las armas empleadas, evitó adelantar conclusiones debido a que las evidencias permanecen bajo análisis. Indicó que los resultados periciales permitirán precisar las características del ataque conforme avance la carpeta de investigación.
Mientras se desarrollan las indagatorias, las corporaciones de seguridad mantienen presencia en la región oriente de Chihuahua.