Ciudad de México.- El 22 de agosto, México conmemora el Día del Bombero, una fecha que rinde homenaje a quienes dedican su vida a proteger a la comunidad. La historia de esta celebración se remonta a 1873, cuando se fundó en Veracruz el primer cuerpo formal de bomberos del país y de América Latina.

La Compañía de Bomberos de Veracruz marcó un hito el 22 de agosto de 1873. Originalmente, la conmemoración se realizaba el 1 de julio, pero en 1956 se trasladó al 22 de agosto para honrar ese aniversario. Antes, en 1951, un decreto presidencial les otorgó el título de "Heroico Cuerpo de Bomberos".

La labor de los bomberos va mucho más allá de apagar incendios. De hecho, combatir el fuego representa menos del 30 por ciento de las emergencias que atienden. Su trabajo incluye derrames químicos, inundaciones, accidentes de tránsito y rescates de animales, entre otras situaciones.

Para estar preparados, los bomberos reciben formación en materiales peligrosos, rescate en alturas, primeros auxilios avanzados y extinción urbana y forestal. Son la primera línea de respuesta ante casi cualquier emergencia, sin importar la hora o el día.

El sacrificio es constante: guardias largas, turnos nocturnos y tiempo lejos de la familia. En México, se estima que una parte importante de los bomberos en las cerca de 700 estaciones del país trabaja de forma voluntaria, sin recibir salario. Quienes son remunerados ganan en promedio entre 7 mil 900 y 8 mil 800 pesos mensuales.

La exigencia física es enorme. Durante un incendio, es común que carguen equipo de más de 20 kilos mientras avanzan entre estructuras en llamas. Aun así, mantienen la calma y toman decisiones críticas bajo una presión extrema.

Detrás de cada uniforme hay una historia de vocación que comenzó hace más de 150 años en un puerto mexicano. Por eso, cada 22 de agosto es una oportunidad para reconocer a quienes arriesgan su seguridad por salvar a otros.