Chihuahua.- La clausura de dos centros de rehabilitación en Chihuahua puso en evidencia las condiciones de riesgo en las que vivían decenas de personas que buscaban tratamiento contra las adicciones. Las autoridades detectaron que los inmuebles carecían de los permisos básicos y de las medidas mínimas de seguridad, salubridad y protección civil.
El operativo se realizó el jueves y fue resultado de los acuerdos alcanzados en las mesas regionales de construcción de la paz, donde se priorizó la revisión de establecimientos con posibles irregularidades. En las inspecciones participaron elementos de Protección Civil, Gobernación Municipal, la Comisión Estatal de Atención a las Adicciones (CEADIC) y la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.
Pedro Oliva, subdirector de Gobernación, explicó que los centros no contaban con licencia de uso de suelo, programa de Protección Civil ni licencia de funcionamiento. Además, presentaban fallas estructurales y de equipamiento que ponían en peligro a los internos.
“No había detectores de humo, no había extintores, no había salidas de emergencia. En uno de ellos había un techo a punto de derribarse, sostenido únicamente con un tablón”, detalló Oliva.
Las revisiones también revelaron graves problemas de salubridad: alimentos en mal estado y caducos, y hacinamiento, pues los centros albergaban a más personas de las que tenían capacidad para atender.
Ante este panorama, las autoridades decidieron clausurar ambos establecimientos y coordinar la reubicación de los pacientes a través de CEADIC, con el fin de que continúen su tratamiento en lugares que sí cumplan con los requisitos legales y de seguridad.
El funcionario agregó que se contactó a algunos familiares para que, si así lo deseaban, participaran en el traslado de sus seres queridos a otros centros. La medida busca garantizar que quienes buscan recuperarse de las adicciones permanezcan en espacios seguros y adecuados para su atención y reintegración social.