Una clienta de la tienda Zara en Galerías Laguna, Torreón, denunció negligencia después de que una repisa de madera de aproximadamente 10 kilogramos cayera sobre su cabeza desde una altura de dos metros. El accidente ocurrió el 17 de julio de 2026, mientras Lupita Enríquez recorría el establecimiento en compañía de su hija. La mujer perdió el conocimiento por el impacto y, según su relato, el personal no le brindó primeros auxilios porque el local carecía de botiquín.

La gerente del lugar tardó cerca de 20 minutos en solicitar apoyo médico, y la ambulancia llegó 25 minutos después. Enríquez fue sacada en silla de ruedas y vomitó durante el traslado. La afectada afirma que la gerente reconoció ante su hija que la tienda no había recibido mantenimiento desde su apertura y que parte del mobiliario era antiguo y pesado.

Tras el golpe, Enríquez ingresó al área de urgencias del Sanatorio Español, donde permaneció hospitalizada del 17 al 24 de julio. Fue diagnosticada con traumatismo craneoencefálico, inflamación cerebral y esguince cervical. Durante dos días estuvo con dieta líquida ante la posibilidad de requerir cirugía.

Más de un mes después del incidente, la mujer asegura que continúa con mareos, dolores de cabeza, cuello y espalda, así como presión arterial elevada. Representantes de Zara le llevaron un arreglo floral y le informaron que la empresa apoyaría con la atención médica y los gastos derivados de consultas y estudios posteriores. Sin embargo, sus familiares solicitaron las grabaciones de las cámaras de seguridad y la tienda presuntamente se negó a entregarlas, argumentando protección a la privacidad de otros clientes.

Enríquez reconoce que Zara cubrió los gastos de hospitalización, pero tras recibir el alta fue canalizada con la compañía aseguradora, la cual dejó de responder durante varios días y luego le presentó una propuesta económica que consideró insuficiente. El documento ofrecido como indemnización implicaría deslindar a la empresa de cualquier gasto posterior o posibles secuelas, por lo que no lo ha firmado.

Ante esta situación, presentó una denuncia penal por el delito de lesiones contra la tienda. El primer citatorio fue programado para el lunes 17 de agosto, pero ningún representante de Zara acudió; la empresa solo se comunicó vía telefónica. En esa llamada, la compañía habría señalado que el incidente ocurrió en los probadores y que se trataba de una tabla pequeña, versión que la afectada rechaza. Asegura contar con evidencias y el testimonio de clientes que se encontraban en el establecimiento.

La publicación generó numerosas reacciones en redes sociales. Algunos usuarios le recomendaron dirigir sus acciones también contra Grupo Inditex, corporativo al que pertenece Zara, mientras que otros le sugirieron analizar una demanda civil por responsabilidad y posible daño moral. Una usuaria consideró que también debería revisarse la posible responsabilidad de Galerías Laguna. Hasta el momento no se incluye una postura pública de Zara, Grupo Inditex o Galerías Laguna respecto a los señalamientos.