Washington.- El Departamento de Estado de Estados Unidos suspendió de manera indefinida la programación de entrevistas para visas de inmigrante en todas sus embajadas y consulados, una medida que entró en vigor el martes 25 de agosto y que deja en el limbo a solicitantes de todo el mundo.
La pausa responde a un programa de capacitación global para el personal consular, diseñado para estandarizar la evaluación de los aspirantes y detectar a quienes podrían convertirse en una carga para los programas de asistencia pública estadounidenses.
Hasta el momento, la dependencia no ha precisado los contenidos del entrenamiento ni cuánto tiempo permanecerá cerrada la agenda de citas, lo que genera incertidumbre entre los miles de personas que esperaban avanzar en sus trámites migratorios.
Quienes ya tenían una entrevista programada recibieron correos electrónicos informándoles que sus citas serán reprogramadas en una fecha aún por definir, según reportes del diario Financial Times.
Esta decisión se suma al endurecimiento de la política migratoria de la administración de Donald Trump, que a principios de agosto reveló que alrededor de 175 mil extranjeros habían perdido sus visas desde el regreso del mandatario a la Casa Blanca en enero de 2025.
Entre las causas de esas revocaciones, las autoridades mencionaron actividades delictivas, infracciones como conducir bajo los efectos del alcohol o drogas, y expresiones públicas en las que se celebraba el asesinato del activista conservador Charlie Kirk.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos han criticado estas acciones por considerarlas discriminatorias y contrarias a la libertad de expresión y al debido proceso, y han alertado sobre un clima de inseguridad que afecta especialmente a minorías étnicas.
La pausa en las visas de inmigrante se produce en un contexto de mayores restricciones para el ingreso legal a Estados Unidos, que incluyen nuevos cobros —algunos elevados— para ciertos tipos de visas de trabajo.