El Departamento de Estado de Estados Unidos ha revocado cerca de 900 visas asociadas al turismo de maternidad desde la primera semana de agosto, como parte de una ofensiva para impedir que extranjeros viajen al país con el único propósito de dar a luz y asegurar la ciudadanía estadounidense para sus hijos.
La acción es impulsada por un nuevo grupo de trabajo de la Administración Trump, que busca identificar y cancelar las visas de quienes utilizan la visa de turista para obtener un beneficio migratorio por nacimiento.
Revisión constante de solicitudes
Luke Ortega, portavoz adjunto del Departamento de Estado, explicó que la dependencia está "revisando constantemente todas las visas que poseen actualmente las personas". El análisis incluye la información presentada en las solicitudes y la búsqueda de patrones que indiquen que un titular de visa de turista viaja a Estados Unidos únicamente para tener un hijo y asegurar la ciudadanía.
Ortega señaló que se han detectado dos categorías de casos: personas que solicitan visas alegando turismo pero que en realidad planean dar a luz en territorio estadounidense, y redes organizadas que "están explotando nuestro sistema de inmigración y tratando de mercantilizar lo que debería ser un privilegio sagrado, que es la ciudadanía estadounidense".
El portavoz no proporcionó cifras sobre cuántas mujeres no ciudadanas han viajado a Estados Unidos para dar a luz en los últimos cinco años. Sin embargo, afirmó: "La respuesta es clara: son demasiadas y estamos tomando medidas rápidamente para afrontar este desafío".
Señal contundente
Ortega enfatizó que la revocación de una visa es una señal contundente: "Cuando revocamos una visa, es una clara señal de que esa persona ya no es bienvenida en Estados Unidos".
La medida se enmarca en los esfuerzos de la administración por endurecer las políticas migratorias y combatir lo que considera un abuso del sistema. El turismo de maternidad ha sido un tema recurrente en el debate migratorio, pues la ciudadanía por nacimiento, garantizada por la Enmienda 14, permite que cualquier niño nacido en suelo estadounidense obtenga la nacionalidad, lo que ha generado controversia y propuestas para modificar esta disposición.