Ciudad de México.- En la Ciudad de México, Roberto Capuano, responsable del proyecto Olinia, dio a conocer el segundo modelo de la iniciativa: Olinia Carga, un vehículo eléctrico mexicano pensado para quienes necesitan trasladar mercancías y objetos. La presentación se realizó en el Patio Central, donde se destacó la capacidad de carga de hasta 650 kilos y una autonomía que supera los 120 kilómetros.

El diseño de esta unidad responde a un trabajo de campo previo, en el que el equipo de Olinia analizó las actividades diarias de los trabajadores mexicanos. A partir de esos hallazgos, se definió un vehículo compacto cuya plataforma puede transportar hasta 12 guacales, incluso colocados en distintos niveles, para optimizar el espacio.

Además del traslado de mercancías, el modelo contempla otros usos. Una de sus particularidades es el aprovechamiento del área debajo de la plataforma, posible gracias al sistema eléctrico. Ese espacio fue bautizado por el equipo como “cajuela baja”, ya que ofrece una zona extra para colocar objetos de manera segura.

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Durante el evento, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo subrayó que actualmente participan 70 profesionistas en el desarrollo del proyecto. Capuano, por su parte, explicó que la meta es crear un minivehículo que se ajuste a las necesidades concretas de los trabajadores del país.

El responsable de Olinia también reconoció el apoyo de la Secretaría de Economía, especialmente para avanzar en la regulación de esta nueva categoría de movilidad y brindar certeza jurídica al proyecto. Este respaldo es clave para consolidar un nuevo modelo de movilidad en México.

Con miras a la fabricación, distribución y venta de vehículos en todo el territorio nacional, Olinia trabajará junto con Nacional Financiera en una convocatoria pública. El objetivo es seleccionar aliados estratégicos que aporten capacidad industrial y comercial al proyecto.

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Las bases de la convocatoria se publicarán a finales de septiembre, y se prevé que la selección de aliados concluya en diciembre de 2026. El proceso será abierto y competitivo, bajo la supervisión de las instituciones mexicanas, y también podrán participar empresas extranjeras que cumplan con los lineamientos establecidos.