Tras el sismo de magnitud 7.4 que sacudió Chiapas la mañana del viernes 17 de julio, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) reportó 289 réplicas hasta las 8:00 de la mañana del sábado 18 de julio. La mayor de ellas alcanzó una magnitud de 5.8.

El movimiento principal ocurrió a las 8:48 de la mañana del viernes, con epicentro al suroeste de Huixtla, en el municipio de Ciudad Hidalgo. Fue perceptible en gran parte de la entidad y activó protocolos de emergencia, además de una alerta de tsunami para la costa del Pacífico mexicano y Guatemala.

En menos de 24 horas, la región experimentó lo que los expertos denominan un enjambre sísmico, caracterizado por una sucesión de múltiples temblores de magnitudes variables.

¿Por qué ocurren tantas réplicas?

El SSN explicó que, tras un terremoto de gran intensidad, las rocas en la zona de ruptura inician un proceso de reacomodo. La liberación de energía restante provoca estas réplicas, un proceso que puede prolongarse por días, semanas o incluso años, según las características del subsuelo.

Aunque los especialistas señalan que las réplicas tienden a disminuir en intensidad con el tiempo, la persistencia de los movimientos ha generado inquietud y sensación de alerta constante entre los habitantes.

Chiapas, zona de alta actividad tectónica

Este escenario no es ajeno a la realidad geográfica de la entidad. Chiapas es uno de los estados con mayor actividad tectónica en México. Su vulnerabilidad radica en su ubicación: se encuentra en la zona de contacto entre la Placa de Cocos y la Placa de Norteamérica, donde ocurre el proceso de subducción, lo que garantiza una alta probabilidad de sismos durante todo el año.

Las autoridades de Protección Civil reiteraron el llamado a mantener la calma, informarse por canales oficiales y recordar las medidas de seguridad ante la posibilidad de que continúen los movimientos perceptibles en las próximas horas.