San Francisco.- El ala defensiva Nick Bosa regresó este miércoles a las prácticas de los 49ers de San Francisco, luego de casi un mes fuera por una tendinitis en la rodilla derecha. Su retorno alimenta el optimismo de que estará disponible para el partido inaugural de la temporada ante los Rams de Los Ángeles, programado para el 11 de septiembre en Australia.
Bosa no entrenaba con el equipo desde el 3 de agosto, cuando el dolor en la articulación operada lo obligó a detenerse. El cuerpo técnico buscaba que volviera antes del viaje a Oceanía, y el jugador completó la sesión sin contratiempos aparentes.
"Si todos los días de práctica de futbol americano estuvieras así de feliz, sería un trabajo fácil", expresó Bosa tras el entrenamiento. El defensivo admitió que el proceso de rehabilitación fue desgastante: "Te esfuerzas muchísimo, has estado rehabilitándote durante tanto tiempo, y luego piensas que vas a volver y después no, y regresas a hacer entrenamientos todos los días. Es monótono y, en cierto modo, te desgasta. Pero entonces recuerdas por qué lo haces y vuelves, estás con los muchachos y de verdad te sientes parte de la hermandad. Hay que ir día a día, pero hoy fue una gran jornada".
El ala cerrada George Kittle sumó su tercera práctica consecutiva y apunta a estar listo para la Semana 1, tras recuperarse de una rotura del tendón de Aquiles sufrida en enero. El receptor Mike Evans también volvió a la actividad después de perderse tiempo por una lesión en el aductor.
La presión al quarterback es una prioridad para San Francisco, que la temporada pasada terminó último en la NFL con solo 20 capturas. Bosa, quien se rompió el ligamento cruzado anterior en la Semana 3 de esa campaña, inició el campamento en el roster activo pero no participó en ejercicios colectivos hasta ahora.
"Creo que aceleré demasiado con las cosas de futbol americano hace un mes", reconoció Bosa. "Eso me sugirió que bajara el ritmo, así que he estado tratando de fortalecerme y de sentirme seguro, tan seguro como pueda para poder arrancarme la curita y pasar hoy al trabajo con el equipo", agregó.
El historial de Bosa respalda su importancia: en las cinco temporadas en las que no se lesionó durante el primer mes, logró al menos nueve capturas. Desde que fue seleccionado con la segunda selección global del draft de 2019, ha sido elegido al Pro Bowl en cada una de esas campañas saludables y ganó el premio al Jugador Defensivo del Año de la AP en 2022, cuando lideró la liga con 18.5 capturas.
Sus 74.5 capturas en temporada regular y playoffs son la quinta mayor cifra en la NFL desde 2019, pese a haberse perdido casi dos temporadas completas. Además, acumula 280 presiones totales, el cuarto mejor registro en ese lapso. Kittle, por su parte, se rompió el tendón de Aquiles el 11 de enero en Filadelfia y salió de la lista de inhabilitados el 23 de agosto, en una recuperación notable de menos de ocho meses.