Chihuahua.- El riesgo de incendios forestales en Chihuahua podría dispararse en 2027. La acumulación de pastizales y material combustible, impulsada por las lluvias de este año, es la principal preocupación de las autoridades. Así lo advirtió Humberto Molinar, director de Desarrollo Forestal de la Secretaría de Desarrollo Rural.
Las precipitaciones recientes favorecerán un crecimiento abundante de vegetación en los pastizales del semidesierto y en la Sierra Tarahumara. Durante la próxima temporada de calor, esa vegetación seca se convertirá en combustible potencial para los incendios. "Este año 2027 que viene tenemos mucho combustible y en apariencia vamos a tener muy altas temperaturas. Entonces, eso se vuelve un factor de riesgo", señaló.
Ante este escenario, la dependencia estatal ya coordina acciones con instancias federales, municipios, unidades de manejo forestal, ejidos y propietarios de predios. El objetivo es reforzar las tareas de prevención y combate. Una de las medidas será promover que los ranchos ganaderos establezcan brechas cortafuego en sus perímetros, especialmente en zonas colindantes con carreteras y caminos transitados, utilizando el ganado para reducir la vegetación.
Además, se solicitará a Ferrocarriles Nacionales y a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes mantener libres de pastizales los derechos de vía ferroviarios y carreteros. La vegetación seca acumulada en esas áreas representa un factor de propagación del fuego. También se recordó que los propietarios y ejidos con programas de manejo forestal autorizados por la Semarnat deben contar con brigadas para combatir incendios y realizar labores de saneamiento.
La estrategia contempla coordinar esos grupos con las brigadas estatales y de la Conafor, así como fortalecer la capacitación de los combatientes. El Centro Estatal de Manejo del Fuego ya ha preparado a más de 600 brigadistas. Como antecedente, Chihuahua logró reducir la superficie afectada por incendios forestales de más de 220 mil hectáreas en 2025 a alrededor de 22 mil durante este año, una disminución cercana al 90 por ciento.
Durante Semana Santa, uno de los periodos de mayor actividad turística en la sierra, los incendios pasaron de 30 a tres en comparación con el año anterior. Molinar atribuyó parte de estos resultados a las campañas de prevención dirigidas a la población, particularmente a quienes visitan la sierra, para evitar fogatas sin vigilancia, no arrojar colillas de cigarro y no abandonar basura que pueda contribuir a la propagación del fuego. La prevención será fundamental durante 2027, ante las condiciones de vegetación que dejaron las lluvias y las temperaturas que se esperan para el próximo año.