Las recientes lluvias complicaron las condiciones de la carretera que conecta Nonoava con Guachochi, en la Sierra Tarahumara. Automovilistas enfrentan baches profundos, deslaves y acumulación de arena y piedras sobre la cinta asfáltica.

El trayecto desde la ciudad de Chihuahua hasta Nonoava se mantiene en condiciones aceptables. Sin embargo, a partir de ese punto el camino presenta mayores riesgos debido a las curvas pronunciadas y al deterioro ocasionado por las precipitaciones.

En varios puntos es evidente el desgaste de los trabajos de bacheo realizados previamente. El material utilizado fue removido por la lluvia y el paso constante de vehículos, dejando nuevamente expuestos los hoyancos, muchos de ellos cubiertos por agua.

La circulación aumentó desde el viernes por el arribo de corredores, equipos de apoyo y visitantes que se dirigen a Guachochi para participar o asistir al Ultra Maratón de los Cañones. Esto incrementa el flujo vehicular en la zona.

Se recomienda a quienes transiten por esa vía reducir la velocidad, mantener distancia entre vehículos y conducir con precaución. Especialmente en los tramos serranos, donde persisten deslaves y material suelto sobre el pavimento.