Chihuahua.- Embraer consolidó este lunes su presencia en México al absorber por completo su empresa conjunta EzAir y transformar su planta en Chihuahua en una instalación totalmente integrada a la corporación brasileña. La gobernadora Maru Campos atestiguó el anuncio junto a directivos, empleados y otros invitados en un acto que subraya la apuesta de la firma por el país.
Con la adquisición total de EzAir, la fábrica de Chihuahua deja de ser una operación compartida para convertirse en un eslabón pleno del sistema industrial de Embraer. La compañía afirmó que la medida refuerza su compromiso de largo plazo con México y su estrategia de expansión global.
Luís Marinho, vicepresidente ejecutivo de Operaciones, explicó que "estamos reuniendo capacidades, talento y experiencia bajo una única cultura Embraer y un mismo modelo operativo". Añadió que se buscarán sinergias para mejorar eficiencia, calidad e innovación, en línea con los planes mundiales de inversión y crecimiento.
La planta, que arrancó en 2012, emplea a mil 200 personas y produce componentes interiores de cabina para los jets comerciales E-Jets, como compartimentos superiores, cocinas, lavabos y paneles de piso. Ahora adoptará metodologías, tecnologías y mejores prácticas de la casa matriz para elevar su rendimiento.
Embraer destacó que Chihuahua es uno de los principales polos de manufactura aeroespacial de América Latina, gracias a un ecosistema de empresas, proveedores, centros de ingeniería, universidades e instituciones técnicas que impulsan la innovación y el talento especializado.
En el mercado mexicano operan más de un centenar de aeronaves de las divisiones comercial, ejecutiva y de defensa de Embraer, utilizadas por aerolíneas, operadores privados y la Fuerza Aérea Mexicana.
En el plano financiero, la empresa reportó una cartera récord de pedidos por 34 mil 500 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, la mayor de su historia y el séptimo incremento trimestral consecutivo. Para este año prevé entregar entre 80 y 85 aviones comerciales y entre 160 y 170 ejecutivos, con ingresos estimados de entre 8 mil 200 y 8 mil 500 millones de dólares.
La compañía también proyecta una demanda mundial de 8 mil 500 nuevos aviones comerciales de hasta 150 asientos en las próximas dos décadas, impulsada por el crecimiento de la conectividad regional.