Pizza, chocolate y papas fritas encabezan la lista de alimentos ultraprocesados con mayor potencial adictivo, de acuerdo con investigaciones recientes que señalan que la combinación de grasa, azúcar, sal y determinadas texturas puede activar los sistemas de recompensa del cerebro y dificultar el control del consumo.
Un estudio realizado con más de 500 personas colocó a la pizza en el primer lugar entre los productos relacionados con pérdida de control al comer. Después aparecen el chocolate, las papas de bolsa, las galletas y el helado.
El análisis encontró que el grado de procesamiento fue uno de los principales factores para determinar qué alimentos podían generar patrones problemáticos de consumo. Muchos de estos productos contienen carbohidratos refinados y grasas añadidas que son absorbidos rápidamente por el organismo.
La pizza reúne varios de estos elementos: harina refinada, queso, grasa, sal y, en algunos casos, carnes procesadas, además de ser un alimento que puede consumirse fácilmente en porciones grandes.
Para evaluar este tipo de comportamiento se utiliza la Escala de Adicción a la Comida de Yale, una herramienta que analiza aspectos como la pérdida de control, el tiempo dedicado a conseguir determinados alimentos y el hecho de continuar consumiéndolos pese a consecuencias negativas.
Aunque la existencia de una "adicción a la comida" como diagnóstico independiente continúa siendo objeto de debate científico, los investigadores han encontrado patrones de comportamiento que presentan similitudes con los observados en otras dependencias.
¿Qué hacer con los antojos?
Eliminar completamente estos alimentos no necesariamente es la mejor estrategia. Considerarlos productos "prohibidos" puede aumentar su presencia mental y favorecer episodios de consumo excesivo cuando finalmente están disponibles.
Entre las alternativas se encuentran reducir la frecuencia de consumo, elegir porciones pequeñas y evitar comer directamente de envases grandes.
También puede ayudar combinar proteínas, fibra y grasas saludables en las comidas principales. Opciones como huevo con verduras o yogur natural con fruta pueden favorecer la saciedad y disminuir la aparición de antojos.
Para las colaciones, algunas alternativas son fruta, nueces y palomitas naturales, en lugar de productos ultraprocesados.
Otro punto importante es identificar qué provoca el deseo de comer. En ocasiones, el antojo puede estar relacionado con aburrimiento, ansiedad o la costumbre de comer frente a una pantalla, y no necesariamente con hambre.
Hacer una pausa, beber agua y cambiar de actividad puede ayudar a determinar si realmente existe necesidad de alimento o si se busca una recompensa emocional.
El consumo elevado de ultraprocesados se ha relacionado con peores resultados cardiometabólicos y otros problemas de salud. Sin embargo, el riesgo depende del conjunto de la alimentación y el estilo de vida, por lo que comer una rebanada de pizza ocasionalmente no representa por sí mismo un riesgo, especialmente dentro de una dieta equilibrada y con abundancia de alimentos frescos.