Ciudad de México.– La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que quien gobierne México debe tener únicamente la nacionalidad mexicana, al defender la soberanía del país frente a cualquier potencia extranjera.
Durante su conferencia matutina de este martes 8 de septiembre, la mandataria sostuvo que México ha defendido históricamente su independencia ante distintos intentos de intervención extranjera y consideró que esa postura debe mantenerse en la actualidad.
"El que gobierne México tiene que ser mexicano", afirmó Sheinbaum.
La presidenta señaló que no debería tratarse de una persona con nacionalidad mexicana y estadounidense, mexicana y francesa, mexicana y española o con cualquier otra combinación de nacionalidades.
De acuerdo con Sheinbaum, quien ocupe el gobierno mexicano debe responder únicamente ante el pueblo de México, al que identificó como el único "dueño" del país.
Su declaración se dio en un contexto marcado por las tensiones relacionadas con la influencia de Estados Unidos y el discurso expansionista del presidente Donald Trump.
Sheinbaum recordó distintos episodios de la historia nacional para destacar la importancia de preservar la soberanía, entre ellos la invasión estadounidense de 1914 y acontecimientos relacionados con la intervención extranjera durante el gobierno de Victoriano Huerta.
También mencionó otros conflictos e intervenciones ocurridos durante los siglos XIX y XX, como la separación de Texas, la Guerra de los Pasteles, la intervención francesa y la invasión estadounidense que derivó en la pérdida de más de la mitad del territorio mexicano.
La mandataria señaló que México también enfrentó la presencia e intervención de potencias como Francia, España e Inglaterra, y atribuyó parte del interés extranjero por el país a su ubicación geográfica, sus recursos naturales y las características de su población.
La postura expresada por Sheinbaum ocurre mientras se discuten los requisitos relacionados con la nacionalidad para quienes busquen ocupar cargos de elección popular, incluida la Presidencia de la República y las gubernaturas.
La propuesta planteada contempla que quienes aspiren a estos cargos tengan la nacionalidad mexicana y, en caso de contar con otra, renuncien a ella.
La presidenta insistió en que México debe mantener su soberanía y que quienes estén al frente del gobierno deben actuar en función de los intereses del país y de su población.