Ciudad de México.- El exadministrador interino de la DEA, Derek Maltz, exigió al gobierno mexicano la extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, para que enfrente a la justicia estadounidense por sus presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa. En un mensaje difundido en redes sociales, instó a México a "haga lo correcto" y permita que el mandatario sea juzgado en territorio estadounidense, donde fiscales de Nueva York con experiencia en crimen organizado internacional podrían procesarlo.
Maltz calificó los señalamientos contra Rocha Moya como "extraordinariamente graves" y subrayó que los servidores públicos "encargados de proteger a los ciudadanos deben rendir cuentas cuando la evidencia respalda cargos criminales". Además, reiteró la necesidad de garantizar el debido proceso en caso de que se concrete un procedimiento judicial contra el político sinaloense.
Esta no es la primera vez que el exfuncionario estadounidense se pronuncia sobre el caso. El 22 de agosto solicitó al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, coordinar un operativo de detención y traslado internacional. Posteriormente, el 28 de agosto, compartió una animación generada con inteligencia artificial en la que Rocha Moya "decía" que pronto se vería en Estados Unidos, y un día después difundió una imagen creada con IA que mostraba al gobernador escoltado por agentes de la DEA, el FBI y el HSI, acompañada de un mensaje en el que expresaba su deseo de verlo trasladado a Nueva York.
El pronunciamiento se produce en un contexto de tensiones bilaterales. La presidenta Claudia Sheinbaum ha cuestionado los elogios públicos del actual administrador de la DEA, Terrance Cole, hacia García Harfuch, al considerarlos posibles tácticas de injerencia. Cole, por su parte, aseguró que existen funcionarios mexicanos de alto nivel presuntamente vinculados con organizaciones criminales, sin identificarlos, lo que ha generado fricciones en la relación entre ambos países.
El caso de Rocha Moya escaló en agosto, cuando el gobernador se reincorporó a sus funciones el 21 de agosto tras 112 días de licencia. El regreso duró apenas un día: horas después, ante la presión política, volvió a pedir licencia indefinida. Sheinbaum calificó el movimiento como "imprudente" y afirmó que se enteró del regreso "por la publicación del propio gobernador" en redes sociales, sin aviso institucional previo. La mandataria subrayó que "ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la nación", aunque evitó mencionar directamente a Rocha Moya.
La Secretaría de Gobernación precisó que la decisión fue personal y no tuvo relación con el Gobierno federal. Dentro de Morena, 23 gobernadoras y gobernadores firmaron un pronunciamiento de respaldo "absoluto y categórico" a Sheinbaum, llamando a Rocha Moya a actuar con "madurez y responsabilidad". Desde la oposición, el dirigente priista Alejandro Moreno acusó al gobernador de ser un "narcopolítico".
Tras la controversia, el Congreso de Sinaloa aprobó por unanimidad la segunda licencia de Rocha Moya, lo que abre paso a la designación de un gobernador o gobernadora interina que deberá mantenerse en el cargo hasta las elecciones de junio de 2027.