Ciudad Juárez.- Vecinos de la colonia Lomas de Morelos, en Ciudad Juárez, exigen a las autoridades una inspección urgente en predios que funcionan como terrazas de eventos y que, aseguran, bloquean el flujo natural de un arroyo, lo que provocó graves inundaciones la noche del miércoles.
El señor José Luis Rangel, cuya vivienda se ubica junto a un arroyo, mostró a Netnoticias las huellas del agua: en las paredes verdes exteriores se observa una línea de tierra que indica que el nivel llegó hasta la mitad de las ventanas. Relató que las afectaciones alcanzaron al menos a cinco viviendas, donde las pertenencias quedaron sumergidas entre agua y lodo, un problema que no se había visto en más de dos décadas.
“Yo tengo 26 años viviendo en esta colonia, esta casa me la vendieron hace cuatro años, todavía no la termino de pagar. Van tres veces con esta vez que sube el agua —corresponde al tiempo que tiene la alberca—. Ahorita adentro todavía está lleno de agua”, compartió.
Los más perjudicados son los habitantes de cinco casas de la calle Flamingo, entre ellos adultos mayores, familias con niños y mascotas, quienes quedaron atrapados entre la tormenta y el agua que se metía a sus casas sin poder detenerla.
El señor David, cuya casa se encuentra a un costado de la terraza “La Playa”, dijo que el agua subió más de medio metro. El agua empezó a meterse por la ventana y la puerta, por lo que salió al patio y abrió dos boquetes en la pared para permitir que el agua avanzara al predio aledaño, donde el arroyo se encuentra obstruido.
“El problema ha aumentado a raíz de que pusieron la terraza esa porque ahorcaron la salida del agua, era un arroyo natural. Si le dejan el espacio suficiente, no tiene por qué detenerse el agua, más adentro está más ahorcado el cauce”, explicó.
En el patio del señor Rangel, junto al arroyo, hay una barricada de más de medio metro de costales de arena. La barricada no pudo contener la fuerza del agua, que continúa anegada en las habitaciones. El señor Rangel espera que su hijo pueda acudir para ayudarle.
La señora Antonia relató: “De allá para acá —de la calle Privada Diamante a la calle Flamingo— no podíamos pasar, era un mar. Yo llamé al 911, a bomberos, a la policía, pero nadie respondió”. Los vecinos solicitaron a Protección Civil apoyo por daños estructurales y pidieron sanciones para el negocio que construyó sobre el cauce del arroyo.