07 marzo 2026
11 °C
$ 17.10
$ 18.10

Publicidad

Vecinos de El Granjero toman oficinas de la CFE por falta de luz

Dijeron que no abandonarán las instalaciones hasta que se haya restablecido la conexión del servicio

Denise Ahumada
Denise Ahumada
Denise Ahumada
Denise Ahumada

5 de agosto de 2022, 20:22

Ciudad Juárez.- Debido a las afectaciones que han sufrido los vecinos de la colonia El Granjero por falta de electricidad en sus viviendas desde el miércoles a las 7 de la tarde, hoy tomaron las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Se trata de cerca de 30 familias que viven en la cuadra entre las calles Nigeria, Zeilan y Canadá, quienes manifestaron que la falta de respuesta desde el día de ayer jueves ocasionó que por dos días los bebés, niños y adultos mayores sufrieran las altas temperaturas sin aire ni agua fresca, ya que son quienes se encuentran la mayor parte del tiempo en casa.


El señor Alonso, quien tiene diez años con su negocio de abarrotes, dijo que en más de dos días ha tenido pérdidas considerables de productos como carnes frías, verduras, leche y huevos; por falta de refrigeración se han hechado a perder.

En las viviendas el tema no es menor, pues los alimentos de las familias también han sido perdida total, dijo la señora Socorro Muñoz, quien explicó que tienen que pasar la noche con calor porque sin clima las casas no refrescan, mientras que los pequeños de la casa lloran por las altas temperaturas y no poder conciliar el sueño.


Por su parte, Manuela Díaz dijo que optaron por tomar las oficinas y no retirarse debido a que son ciudadanos que pagan por el servicio y que les digan que deberán esperar hasta el martes por la reparación es "insoportable".

Los vecinos, organizados para lograr una pronta respuesta por parte de la CFE, dijeron que no abandonaran las instalaciones ni dejarán que la unidad de la comisión se retire del lugar hasta que se haya restablecido la conexión del servicio.


 





Incendio arrasa más de 60 cabañas y locales en Punta Zicatela, Oaxaca

Redes
Redes
Associated Press

06 de March del 2026, 19:33

Oaxaca.- Un incendio arrasó la madrugada de este viernes un pequeño pueblo turístico del Pacífico sur mexicano, Punta Zicatela, en el estado de Oaxaca, destruyendo por completo más de 60 cabañas y locales, pero sin registrar pérdidas humanas, informó su alcalde Román Valencia.

El funcionario agregó que todavía no se sabe qué provocó el fuego, pero se presume que pudo ser un accidente por un cortocircuito o similar.

Valencia hizo estas declaraciones durante una retransmisión en vivo desde su cuenta de Facebook varias horas después de iniciado el incendio y mientras caminaba por un paisaje totalmente desolado, lleno de escombros, palmeras calcinadas, techos de lámina retorcidos y muchas cenizas que los vecinos ayudaban a limpiar mientras los equipos de rescate seguían apagando las últimas brasas.

“No quedó una sola palapa buena, se llevó todo”, indicó el alcalde. "Una pérdida total".

Punta Zicatela es un pequeño enclave de playa dependiente del municipio de Santa María Colotepec —al sur de Puerto Escondido— que vive del turismo, sobre todo mexicano, que busca unas vacaciones junto al mar pero lejos de los hoteles.

El pueblo está formado por cabañas, restaurantes y tiendas destinadas a dar servicio a los visitantes, muchas de las cuales tienen el techo de palma y madera, la estructura tradicional que mantiene a los alojamientos más frescos.

La fiscalía del estado indicó en un comunicado que, según los primeros indicios, el fuego “habría iniciado por una falla en la instalación eléctrica de un local comercial” porque no se encontraron rastros de material inflamable u otra sustancia que pudiera sugerir que fue provocada.

El gobierno de Oaxaca informó en un comunicado que envió ayuda a la zona, pero el alcalde pidió también apoyo a las Fuerzas Armadas para poder ponerse en marcha cuanto antes el lugar y que pueda regresar el turismo.


Retiran negocio irregular que ocupaba espacio público

Cortesía
Cortesía
Redacción
Redacción

06 de March del 2026, 17:46

Ciudad Juárez.- Dependencias del Gobierno Municipal realizaron un operativo para retirar un establecimiento que operaba de manera irregular en un espacio público, como parte de las acciones del programa permanente de reordenamiento urbano.

El director de la Dirección de Limpia, Gibran Solís Kanahan, informó que el sitio funcionaba como tarimera, además de dedicarse a la venta de frutas y verduras y a la crianza de algunos animales, actividades que se realizaban sin los permisos correspondientes.

Durante la intervención se detectó la invasión del derecho de vía y la acumulación de residuos de madera y material industrial en un área superior a los 2 mil metros cuadrados, lo que generaba problemas de contaminación y riesgos para la seguridad.

El funcionario explicó que el negocio había sido notificado en tres ocasiones —en octubre de 2025 y en febrero de este año— para que regularizara su situación; sin embargo, los responsables no atendieron las indicaciones de las autoridades.

Además, se identificaron desechos provenientes de al menos seis empresas maquiladoras, por lo que en los próximos días se buscará el acercamiento con estas compañías para implementar un programa de limpieza en la zona.

El encargado del área de Inspección y Vigilancia, Francisco García, indicó que se aplicó una sanción equivalente a 100 Unidades de Medida y Actualización (UMAS) por incumplir con las recomendaciones y generar contaminación con el almacenamiento del material.

Por su parte, personal de la Dirección General de Protección Civil detectó que el lugar carecía de extintores, señalización y detectores de humo, además de presentar cableado eléctrico expuesto, lo que representaba un riesgo de incendio.

Durante el operativo también participó la Coordinación General de Seguridad Vial, cuyos elementos retiraron un vehículo abandonado que fue trasladado al corralón. En las acciones colaboraron igualmente la Dirección de Regulación Comercial y la Secretaría de Seguridad Pública Municipal.


Se declara en bancarrota Diócesis de El Paso por demandas de abuso

Redes
Redes
Redacción
Redacción

06 de March del 2026, 17:28

El Paso.- La Diócesis Católica de El Paso presentó una solicitud de protección por bancarrota bajo el Capítulo 11 ante el Tribunal de Quiebras de Estados Unidos para el Distrito Oeste de Texas, argumentando una creciente presión financiera derivada de litigios por presuntos abusos sexuales cometidos por miembros del clero.

De acuerdo con documentos judiciales presentados por el director financiero Gregory J. Watters, la medida busca permitir la reorganización de las finanzas de la diócesis mientras continúan operando sus programas religiosos, educativos y de asistencia social.

Actualmente la institución enfrenta 18 demandas agrupadas en 12 procesos judiciales en Nuevo México, relacionados con denuncias de abuso sexual infantil presuntamente ocurridos entre 1956 y 1982. Las autoridades eclesiásticas advirtieron que los costos legales y posibles acuerdos podrían ascender a decenas de millones de dólares.

Funcionarios de la Iglesia señalaron que el proceso de bancarrota permitirá establecer un mecanismo ordenado para atender las reclamaciones de las víctimas, evitando que solo los primeros demandantes reciban compensación mientras otros queden sin acceso a recursos.

Como parte del proceso, la diócesis propondrá un plazo de 120 días para que posibles víctimas presenten reclamaciones relacionadas con abusos cometidos por sacerdotes, empleados o voluntarios.

El obispo de la diócesis, Mark J. Seitz, ofreció disculpas públicas a los sobrevivientes y afirmó que la Iglesia busca avanzar hacia un proceso de reconciliación y garantizar entornos seguros para las comunidades católicas.

Según los registros financieros, para el año fiscal que concluyó el 30 de junio de 2025 la diócesis reportó gastos por 15.36 millones de dólares frente a ingresos por 14.96 millones, lo que generó un déficit cercano a 401 mil dólares.

La institución religiosa también solicitó autorización judicial para continuar pagando salarios, seguros, servicios básicos y otros gastos esenciales durante el proceso de reorganización, con el fin de evitar afectaciones en sus actividades pastorales y programas comunitarios en la región fronteriza.