El Senado de Paraguay retomó este viernes el juicio político contra el presidente Santiago Peña, en un escenario marcado por la crisis de Ueno Bank que dejó a tres millones de clientes sin acceso a sus depósitos. La sesión se reanudó después de que la Cámara alta rechazara una prórroga de 72 horas solicitada por el mandatario, quien no asistió y fue representado por sus abogados.
La jornada estuvo atravesada por las renuncias de tres altos funcionarios del Ejecutivo, entre ellos el jefe de gabinete y el ministro del Interior. La oficina de la Presidencia confirmó las dimisiones de Enrique Riera Escudero, Javier Giménez García de Zúñiga y Roberto Moreno Rodríguez, mientras el Legislativo avanzaba en un proceso que podría definir el futuro político de Peña.
El presidente, principal aliado de Donald Trump en la región, había pedido más tiempo para preparar su defensa. En su cuenta de X, Peña escribió: “Voy a exponer mi verdad ante toda la ciudadanía, aunque resulte incómoda para muchos actores políticos”. También solicitó “contar con tiempo suficiente para elegir un abogado de confianza y ejercer el derecho a la defensa”.
El abogado Ricardo Preda, defensor del mandatario, argumentó ante el pleno que el equipo jurídico no tuvo tiempo suficiente para leer la acusación y solicitó un plazo razonable. Sin embargo, los senadores rechazaron la prórroga y decidieron continuar con el juicio político aprobado previamente por la Cámara de Diputados por presunto conflicto de intereses e irregularidades fiscales.
La caída de Ueno Bank el pasado martes sumió al país en el caos. Cerca de tres millones de ahorristas, en una nación de 6,5 millones de habitantes, quedaron sin posibilidad de acceder a sus cuentas ni realizar operaciones. Desde entonces se registraron protestas en diversas ciudades, en especial en Asunción, y varios enfrentamientos entre la policía y los manifestantes.
Alrededor del Congreso se produjeron incidentes menores entre manifestantes y agentes de policía que custodiaban el edificio. La embajada de Estados Unidos en Asunción expresó su “solidaridad con el pueblo paraguayo” y deseó que “las autoridades y el pueblo paraguayo mantengan la paz y respeten sus instituciones democráticas”.
La víspera, Peña presentó su renuncia, pero no fue votada por falta de quórum. Ante esa situación, el Senado optó por seguir adelante con el juicio político. Si es hallado culpable, el presidente perdería su elegibilidad para convertirse en senador vitalicio y la inmunidad parlamentaria, lo que abriría la puerta a un procesamiento penal.
La Fiscalía General anunció la víspera la apertura de tres investigaciones penales que incluyen denuncias contra Peña y otros funcionarios. El Ministerio Público informó el viernes que en la madrugada fiscales y policías allanaron diversas oficinas corporativas vinculadas a Ueno Bank en Asunción e incautaron ordenadores, discos duros, teléfonos móviles y documentos. En el operativo, utilizaron grúas para retirar nueve vehículos de lujo de la residencia de Miguel Vázquez, exdirector ejecutivo de Ueno Bank, quien está actualmente detenido y enfrenta cargos que incluyen abuso de confianza y tentativa de estafa.
Si Peña es destituido, el vicepresidente Pedro Alliana asumiría la presidencia para completar lo que queda del mandato actual, que termina en agosto de 2028. La crisis política y social mantiene en vilo a Paraguay, mientras el Senado avanza en un proceso que podría redefinir el equilibrio institucional del país.