Ciudad de México.- La llegada de Pedro Sola a la segunda temporada de La Granja VIP como ayudante del encargado de la granja ha encendido las redes sociales. Mientras algunos seguidores ven en su incursión una oportunidad de aprender y redimirse, otros lo acusan de usar el reality para limpiar su imagen tras la polémica que protagonizó a inicios de julio.
El conductor de espectáculos, conocido por su trabajo en Ventaneando, no participará como concursante tradicional. Su rol se limitará al trabajo de campo y al cuidado de los animales, sin competir por el premio monetario ni estar sujeto a nominaciones.
En un video difundido por la producción, Sola expresó su disposición a colaborar:
"Hay lecciones que nunca se olvidan y la que la vida ya me dio a mí... Lo único que quiero es aprender a cuidar, proteger y alimentar junto a los granjeros a los animales que vivirán en esta granja".
Sin embargo, su presencia en un entorno dedicado al bienestar animal ha reavivado la controversia que estalló semanas atrás, cuando en una emisión de Ventaneando declaró:
"Yo no tolero a los perros en la tienda, en el súper, en el restaurante. Oigan, ¿qué es eso? ¿Se volvieron locos o qué? Con ganas de aventar un trozo de carne envenenada".
Aquellas palabras generaron denuncias formales ante autoridades capitalinas por presunta apología al maltrato animal, peticiones masivas de sanción en plataformas digitales y reprobación de varias figuras públicas. Aunque el conductor ofreció una disculpa pública reconociendo su falta de empatía, el descontento de un sector de la audiencia persiste.
Con su ingreso al formato transmitido por Azteca Uno y Disney+, las opiniones se polarizan: hay quienes consideran que esta es una oportunidad genuina de cambio, mientras que otros la califican como una estrategia de relaciones públicas para mitigar las consecuencias de sus declaraciones pasadas.