Las lluvias recientes han impulsado un repunte de gusano barrenador en la Sierra Tarahumara, sobre todo en los municipios cercanos a Sonora y Sinaloa. Ante este panorama, el secretario de Desarrollo Rural, Mauro Parada Muñoz, informó que se ajustaron las estrategias para contener la plaga.

El funcionario explicó que la humedad favorece la movilización de la mosca transmisora, por lo que se adecuaron las medidas de atención a las condiciones climáticas de esta temporada. En una reunión del grupo especializado de emergencias de salud animal se analizaron las acciones para el invierno, cuando las bajas temperaturas podrían reducir la presencia del insecto.

Los trabajos se concentrarán en las zonas serranas y las barrancas, donde el clima es más favorable para la supervivencia de la plaga. Además, se reforzará la capacitación en todas las regiones del estado y se exhortó a los productores a reportar oportunamente los casos sospechosos.

Respecto a la dispersión de moscas estériles, Parada Muñoz señaló que aún no hay producción suficiente para un operativo aéreo, alternativa que ampliaría la cobertura en áreas de difícil acceso. Actualmente se utilizan métodos terrestres para distribuir trampas y cajas de dispersión, cuyo alcance es limitado por la geografía de la Sierra Tarahumara.

El secretario estimó que se han dispersado alrededor de 150 millones de moscas, aunque precisó que verificaría la cifra. Agregó que Senasica, Oirsa y el Comité de Protección Pecuaria trabajan para incrementar la producción y hacer viable la dispersión aérea.

Chihuahua mantiene cifras elevadas en comparación con otras entidades, pero los registros se han mantenido estables durante las últimas semanas. La estrategia contempla fortalecer la vigilancia, la capacitación y la notificación de casos, además de ampliar los mecanismos de dispersión de moscas estériles para contener la propagación del gusano barrenador.