Chihuahua.- La Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua mantiene una vigilancia constante sobre los agentes de las policías municipales, incluida la corporación de Aquiles Serdán, luego de que se registrara un enfrentamiento entre elementos de ese municipio y de la capital. Así lo dio a conocer Francisco Sáenz Soto, encargado de despacho de la dependencia, quien subrayó que el objetivo es asegurar el cumplimiento de las evaluaciones que exige la ley.
El Centro Estatal de Evaluación y Control de Confianza trabaja de manera coordinada con los ayuntamientos para que ningún elemento quede fuera de los controles. Sáenz Soto precisó que "la vigencia del examen es de tres años", por lo que al concluir ese periodo cada agente debe someterse nuevamente a la prueba, tomando en cuenta su fecha de ingreso y el último examen aplicado.
En el caso específico de Aquiles Serdán, el funcionario indicó que existe una evaluación permanente del personal en activo y que actualmente se llevan a cabo procedimientos de permanencia conforme a los plazos establecidos. Esta supervisión busca garantizar que los policías cumplan con los estándares de confiabilidad requeridos para portar un arma y ejercer funciones de seguridad pública.
Al ser cuestionado sobre si los municipios muestran resistencia para someter a sus policías a estos controles, Sáenz Soto respondió de manera tajante: "No, lo más mínimo". Explicó que hay comunicación permanente con las presidencias municipales para poner a disposición a los agentes que deben ser evaluados, lo que refleja una disposición generalizada a cumplir con la normativa.
Los elementos que no aprueban los exámenes son notificados por el Centro Estatal de Evaluación y Control de Confianza, pero la decisión final sobre su baja corresponde a las presidencias municipales. Este mecanismo busca separar del servicio a quienes no reúnen los requisitos de confiabilidad, sin que la FGE invada competencias locales.
El esquema de evaluación no se limita a las corporaciones municipales, sino que se extiende a las instituciones estatales de seguridad, como la propia Fiscalía y la Secretaría de Seguridad Pública del Estado. De esta manera, se mantiene una política uniforme de control de confianza en todos los niveles de la fuerza pública en Chihuahua.