Ciudad Juárez.- Durante su mensaje de rendición de cuentas por el segundo año de su administración, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, lanzó un firme pronunciamiento en defensa de la soberanía nacional y advirtió que no permitirá la injerencia de gobiernos extranjeros en asuntos internos del país.

Ante miles de asistentes reunidos en la Plaza de la Mexicanidad de Ciudad Juárez, la mandataria federal recordó el operativo realizado en abril pasado en la sierra de Chihuahua, donde participaron cuatro agentes estadounidenses de la CIA en la destrucción de un narcolaboratorio localizado en el municipio de Morelos, hecho que generó controversia por la presencia de personal extranjero en territorio nacional.

Sheinbaum enfatizó que ninguna agencia de otro país puede intervenir en México fuera de los mecanismos y acuerdos de cooperación establecidos entre ambas naciones.

“México es un país libre, independiente y soberano. No aceptaremos ni toleraremos la injerencia de ninguna potencia extranjera”, afirmó la presidenta al reiterar que la colaboración internacional en materia de seguridad debe darse siempre con respeto a las leyes mexicanas y sin vulnerar la autonomía del país.

La titular del Ejecutivo también advirtió que ningún gobierno estatal o autoridad regional tiene facultades para establecer negociaciones particulares con gobiernos extranjeros al margen de la política exterior que conduce la Federación.

Durante su mensaje, la presidenta cuestionó además una solicitud emitida por una oficina distrital de Estados Unidos en la que se habría pedido la detención de diez mexicanos señalados presuntamente por vínculos con el narcotráfico, entre ellos un gobernador, un alcalde y un senador en funciones.

La mandataria criticó que tales señalamientos se realizaran sin presentar pruebas públicas que respaldaran las acusaciones y puso en duda las verdaderas motivaciones detrás de esas acciones.

“¿Realmente quieren ayudar a México en el combate a la delincuencia o se trata de una cuestión política?”, planteó ante los asistentes.

Sheinbaum sugirió que algunos actores políticos estadounidenses podrían estar utilizando el tema de México como parte de estrategias electorales ante los próximos procesos comiciales que se celebrarán en aquel país.

Asimismo, hizo un llamado al gobierno estadounidense para fortalecer las acciones contra el lavado de dinero, la distribución de drogas dentro de su territorio y el tráfico ilegal de armas que llegan a México y alimentan la violencia.

La presidenta aseguró que su administración mantiene disposición para continuar la cooperación bilateral y el intercambio de información en materia de seguridad, pero dejó claro que la relación entre ambas naciones debe construirse bajo principios de respeto mutuo.

“Cooperación sí, subordinación no”, fue el mensaje central que marcó su postura frente a la relación con Estados Unidos, al señalar que México seguirá trabajando de manera coordinada para enfrentar problemas comunes, pero sin aceptar esquemas de sometimiento o dependencia.