Ciudad Juárez.- Desde hace dos semanas, doña Dora Magarendi y su hijo Sergio decidieron emprender un pequeño negocio con el que buscan generar ingresos, luego de que este último fuera despedido de su trabajo.

Poniendo en práctica sus conocimientos y experiencia en la elaboración de postres, Sergio se encarga de preparar diariamente, de manera artesanal, pays de queso y piña, los cuales son ofrecidos por doña Dora afuera de su casa, donde instala una pequeña mesa y una silla para atender a sus clientes.

Su carisma, buena actitud y sentido del humor han hecho que quienes caminan o circulan por la calle Valle del Sol, cerca de la Parroquia San Judas Tadeo, se detengan a platicar un momento y, por supuesto, a comprar alguno de sus pays.

“Mis principales clientes son los niños de la escuela que está aquí enfrente. Yo les hablo y les digo que deberían probar mis pays, convenciéndolos y haciendo que sus papás no solo me compren uno, sino a veces dos o tres. Al día siguiente regresan por más porque sí les gustan”, compartió la abuelita más popular de Valle del Sol.

Sergio se encarga de preparar desde temprano entre 10 y 15 pays al día. Aunque al principio temían que los productos no se vendieran, por fortuna ha ocurrido lo contrario. Poco a poco, el pequeño emprendimiento ha ido creciendo y, según comentó, esto ha sido posible gracias al trabajo en equipo que ha formado con su madre.

Aseguró que doña Dora ha sido un ejemplo de esfuerzo desde su juventud, al sacar adelante a sus hijos, por lo que trabajar junto a ella representa una motivación para continuar impulsando el negocio.

“Dorita”, como la conocen en el sector, se instala de jueves a sábado, de 1:00 de la tarde y hasta agotar existencias, sobre la calle Valle del Sol.

Como toda buena jarocha, es la propia Dorita quien considera que, además del sabor de sus postres, su sentido del humor y la confianza que brinda a sus clientes han contribuido a que cada vez más personas quieran conocerla y compartir anécdotas con ella.