Chihuahua.- El Instituto Chihuahuense de la Juventud (Ichijuv) busca que todas las escuelas del estado cuenten con al menos un psicólogo, una meta que surge ante la creciente crisis de salud mental entre los jóvenes y la insuficiencia de la atención actual. Fernanda Martínez, directora del organismo, advirtió que la demanda supera la capacidad disponible y que el problema afecta no solo a las juventudes, sino a la población en general.

Martínez explicó que el Ichijuv dispone de entre 12 y 15 psicólogos, incluidos los incorporados a través de Cecytech, y atiende aproximadamente a mil jóvenes al año. Sin embargo, aclaró que esta cifra no equivale a mil consultas aisladas, ya que los procesos terapéuticos requieren seguimiento continuo, lo que limita la cobertura real.

La funcionaria señaló que muchos estudiantes no buscan ayuda en sus familias debido a las condiciones adversas en casa, ya sea porque el problema se origina en el entorno familiar o porque los padres carecen de recursos para pagar atención psicológica. Por ello, el instituto ha impulsado la coordinación con planteles educativos para acercar los servicios a los jóvenes.

Quienes necesitan atención psiquiátrica pueden ser canalizados mediante MediChihuahua, con el fin de que reciban tratamiento y medicamentos de forma gratuita. Martínez también hizo un llamado a las universidades para que incrementen el número de psicólogos disponibles para sus estudiantes, recordando su propia experiencia en la Universidad Autónoma de Chihuahua.

"Voy a la psicóloga, pero no hay citas porque todo el mundo está rebasado", relató Martínez sobre su etapa universitaria, cuando la demanda superaba la capacidad de atención. La directora enfatizó que la prevención del suicidio exige acciones concretas y atención permanente, más allá de actividades conmemorativas.

"El tema del suicidio necesita acciones reales, necesita atención real", afirmó. Finalmente, instó a los jóvenes en crisis a acercarse a las instituciones de salud y educativas para solicitar ayuda, destacando que la detección y atención oportuna pueden contribuir a generar espacios seguros para quienes enfrentan problemas de salud mental.