Ciudad de México.- El gobierno de Estados Unidos planea intensificar su estrategia contra el narcotráfico mediante la aplicación de leyes antiterroristas para procesar a funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con cárteles de la droga, de acuerdo con información revelada por The New York Times.

Según el reporte, la instrucción fue emitida por Aakash Singh, subprocurador general adjunto del Departamento de Justicia, durante una reunión virtual con fiscales federales, donde se planteó triplicar las acusaciones contra autoridades mexicanas señaladas por presunta colaboración con organizaciones criminales ya clasificadas como terroristas por Washington.

La medida forma parte de la política de línea dura impulsada por el presidente Donald Trump, quien ha designado a varios cárteles latinoamericanos como organizaciones terroristas y ha ampliado la participación militar estadounidense en operativos antinarcóticos en el Caribe y el Pacífico.

El anuncio ocurre semanas después de que fiscales federales en Nueva York presentaran cargos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios mexicanos, acusados de presuntos vínculos con el crimen organizado. Los señalados han negado las acusaciones.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuestionó las imputaciones al señalar que Estados Unidos no ha presentado pruebas suficientes y advirtió que este tipo de acciones pueden interpretarse como una afectación a la soberanía nacional.

En paralelo, se informó que el exsecretario de Seguridad de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, quedó bajo custodia de autoridades estadounidenses tras cruzar la frontera por Arizona, mientras que el exsecretario de Finanzas, Enrique Díaz, fue detenido en Europa.

Con esta nueva estrategia, Estados Unidos busca endurecer el marco legal contra el narcotráfico y ampliar el alcance de sus investigaciones, lo que podría incrementar la tensión diplomática con México.