Chihuahua.- La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, encabezó un acto de respaldo al exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, en el que urgió a que su proceso judicial se lleve con estricto apego a la ley y sin sesgos. La reunión, realizada en la capital del estado, reunió a figuras de distintos ámbitos políticos y sociales.
Durante su intervención, Campos dejó claro que el objetivo no es juzgar el fondo del caso, sino garantizar condiciones justas para el exmandatario. "No estamos aquí para ser jueces o fiscales. Lo que sí nos corresponde es exigir que el Estado respete la presunción de inocencia, el debido proceso y el derecho de Ernesto a aclarar su caso con pleno apego a la ley", manifestó.
La mandataria estatal puso sobre la mesa una aparente disparidad en el tratamiento judicial, al señalar que otros implicados en el mismo expediente llevan su proceso desde casa, mientras que Ruffo Appel enfrenta una situación distinta. "Mismo expediente; tratos distintos", enfatizó.
Campos amplió su postura al afirmar que la causa de Ruffo no es solo personal, sino que toca los cimientos del sistema de justicia para toda la ciudadanía. "Defender los derechos de Ernesto es defender los derechos de todos y cada uno de los mexicanos. El derecho a que el Estado nos trate como ciudadanos y nunca como enemigos", sostuvo.
El evento también sirvió para escuchar la voz del propio exgobernador a través de su hija, Verónica Ruffo, quien transmitió un mensaje en el que pidió que esta lucha no se enfoque en contra de personas, sino a favor de la verdad, la justicia y el Estado de derecho.
Acompañaron a la gobernadora integrantes del Comité Plural y el exgobernador de Guanajuato, Juan Carlos Romero Hicks, quien entregó una carta de solidaridad firmada por exmandatarios de diversas entidades. El respaldo, según los asistentes, supera fronteras partidistas e ideológicas.