Ciudad Juárez.– Los restaurantes, bares y áreas de convivencia familiar este 10 de mayo lucen abarrotados con la intención de festejar a las mamás en su día; sin embargo, muchos son los que se olvidan de quienes los trajeron al mundo y dedicaron tiempo, juventud y amor, abandonándolas en un asilo de ancianos.
En el cruce de la avenida de los Insurgentes y calle Constitución se encuentran abuelitas esperando la llegada de sus hijos y nietos para celebrar este día, sabiendo que es probable que este día sea igual a cualquier otro.
En el Asilo de Ancianos Desamparados hay poco más de una decena de adultas mayores a la espera del mariachi, quienes ofrecieron su servicio gratuito para amenizar el momento, así como de un grupo de voluntarios que llevará comida a las internas.
A pesar del buen gesto, el lugar tiene necesidades prioritarias como productos de limpieza, desinfectantes, artículos de aseo personal, pañales, tapetes desechables para camas, ropa y, sobre todo, compañía.
Por esta razón, Olga López, encargada en turno del lugar, invitó a la comunidad en general a visitar el asilo, conocer a detalle sus necesidades, concientizar sobre esta problemática y, sobre todo, identificar la importancia de la presencia familiar hacia los adultos mayores.
“La última vez que vi a mi hijo fue justo hoy hace un año, hasta la fecha no he sabido nada de él. Recuerdo mi casa, mi carro, mi vida cuando iba al Paso, Texas, de compras, mis comidas, mis paseos, pero ahora soy feliz con mis libros de sopa de letras, mi música y las pláticas con los compañeros que aún tienen la posibilidad de hablar”, mencionó una de las abuelitas internadas en el asilo.
Los interesados pueden acudir de manera previa al lugar, agendar su visita y conocer la experiencia que cada uno de los adultos comparte de su vida, así como cómo se vivía en sus tiempos de juventud y cómo esperaban envejecer, lo cual aseguran no se asemeja a lo que viven ahora ante la indiferencia de sus hijos, hermanos o nietos.

