A.J. Brown, receptor abierto de los Patriots de Nueva Inglaterra, estará fuera de acción al menos cuatro semanas por un esguince en la zona alta del tobillo derecho. El equipo lo colocará en la lista de lesionados, según fuentes cercanas a la decisión citadas por The Associated Press.

La lesión ocurrió en la segunda mitad del partido inaugural de la temporada, una derrota 13-10 ante los Seahawks de Seattle. Una resonancia magnética confirmó el diagnóstico.

El receptor se lastimó al intentar atrapar un pase de Drake Maye en el tercer cuarto. La rodilla del esquinero Nehemiah Pritchett golpeó su tobillo, que se dobló contra el césped. Antes de salir del encuentro, Brown había registrado tres recepciones para 26 yardas.

Su ausencia representa un golpe importante para Nueva Inglaterra, que lo adquirió en junio para convertirlo en la principal opción de Maye en el ataque aéreo, tras no renovar a Stefon Diggs.

Los Patriots disputarán su primer partido como locales el 20 de septiembre contra Pittsburgh. Mientras Brown se recupera, el coordinador ofensivo Josh McDaniels deberá aumentar la participación de Romeo Doubs, Mack Hollins, DeMario Douglas y Kyle Williams.

Doubs, una de las principales alternativas, no logró recepciones ante Seattle en los tres pases que recibió de Maye y además dejó caer un balón en el cuarto periodo que habría significado un primer down.

“Tenemos muchos jugadores de habilidad, distintos, que pueden hacer muchas cosas diferentes”, dijo McDaniels. “No hay una sola persona en nuestro roster que pueda reemplazar a alguien como A.J.”, afirmó.

Brown, de 29 años, había destacado por su durabilidad durante sus primeras temporadas en la NFL. Disputó los 17 partidos de temporada regular en 2022 y 2023, aunque posteriormente sufrió algunas ausencias. Los Patriots deberán ahora repartir la producción ofensiva mientras esperan el regreso de uno de sus principales refuerzos para esta temporada.