Chihuahua.- La militancia del Partido Acción Nacional (PAN) en Chihuahua ha elevado la presión sobre su dirigencia estatal para que asuma una postura más firme ante la detención del exfiscal César J.M., a quien califican como preso político. Este miércoles, durante la audiencia judicial, se realizará una manifestación pacífica, y el próximo sábado se organizará una caravana hacia las instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), en la avenida Universidad.

El regidor Félix Martínez informó que esperan reunir entre 500 y mil vehículos procedentes de distintos municipios del estado. En una reunión con la presidenta del partido, Daniela Álvarez, los militantes exigieron mayor contundencia pública y que se pospusieran los procesos internos para designar coordinadores municipales, al considerar que no existen condiciones para continuar con esas actividades mientras uno de sus compañeros enfrenta un proceso penal.

"Estamos seguros de que César es un preso político; lo hemos dicho y de esto no nos vamos a zafar. Exigimos la liberación inmediata", sostuvo Martínez. El regidor advirtió que la detención del exfiscal constituye un precedente que podría alcanzar a otros integrantes de la oposición: "Hoy fue César, pero mañana podemos ser cualquiera de nosotros".

Los panistas reconocieron diferencias con la dirigencia estatal por la respuesta que ha dado al caso. "Sí estamos en una crisis, porque no hemos visto una manifestación dura", afirmó Martínez, quien llamó a diputados, regidores y otros actores del partido a sumarse a la defensa del exfiscal. Cuestionó la ausencia de algunos dirigentes y representantes panistas en las movilizaciones, aunque dijo que continuarán invitándolos a participar.

Por su parte, el exalcalde Juan Blanco Zaldívar sostuvo que la detención y el proceso contra el exfiscal evidencian un deterioro de las relaciones políticas que, a su juicio, debió resolverse mediante los mecanismos internos del PAN. "Esto nunca debió haber pasado", señaló. Blanco pidió convocar al presidente nacional del PAN a una mesa de diálogo en Chihuahua, con el propósito de atender el conflicto y definir una postura conjunta.

Blanco defendió las acciones emprendidas por el exfiscal contra el crimen organizado y cuestionó que se le atribuyan delitos relacionados con la seguridad nacional y la traición a la patria. En particular, aludió a un operativo contra el narcotráfico en el que se aseguraron alrededor de dos toneladas de metanfetaminas, con un valor estimado superior a mil millones de pesos. "No podemos permitir que el mensaje sea que quien tiene la valentía de tomar este tipo de decisiones sea castigado", expresó.

El exalcalde calificó el caso como un riesgo para otros servidores públicos, periodistas y empresarios, al considerar que las acusaciones de traición a la patria y los argumentos de seguridad nacional podrían utilizarse para justificar restricciones y mantener información fuera del escrutinio público. Reconoció sentir temor, aunque aseguró que continuará respaldando al exfiscal: "Claro que todos tenemos miedo, sí es cierto, pero tenemos más coraje y no nos vamos a dejar".

Martínez sostuvo que alrededor de 150 a 200 panistas acudieron a reclamar una defensa más enérgica de su compañero. Aunque los participantes expresaron confianza en que el proceso se resolverá favorablemente para César J.M., sus declaraciones se producen mientras continúan las actuaciones judiciales y la defensa busca revertir las medidas cautelares impuestas al exfiscal.