Ciudad de México.- La lucha contra el mercado negro de combustibles dio un nuevo golpe con la localización y desactivación de cuatro instalaciones clandestinas en tres entidades del país, donde se procesaban hidrocarburos de manera ilícita.

Los operativos, enmarcados en la Estrategia Nacional contra el Robo de Hidrocarburos, permitieron a las fuerzas federales asegurar más de un millón de litros de combustible en los estados de San Luis Potosí e Hidalgo, además de infraestructura y maquinaria especializada.

En esos mismos puntos, los agentes encontraron tanques de almacenamiento con capacidad para 80 mil litros, torres de procesamiento, generadores diésel y líneas de producción que operaban fuera de la ley.

Las acciones se extendieron también a Morelos y forman parte de un seguimiento continuo para erosionar las bases logísticas y financieras de las redes dedicadas al robo y comercialización ilícita de hidrocarburos en el territorio nacional.

Además del combustible y el equipamiento industrial, se recabó documentación que las autoridades consideran clave para rastrear la operación de estas células y sus conexiones.

Los inmuebles cateados y los indicios recolectados quedaron a disposición de las instancias correspondientes para integrarse a las carpetas de investigación en curso.