Suiza.– El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la epidemia de ébola que afecta a la República Democrática del Congo y Uganda está lejos de ser controlada, con más de 900 casos sospechosos y al menos 220 muertes registradas.
Durante una reunión ministerial de la Unión Africana, el titular de la OMS reconoció que la emergencia sanitaria podría agravarse en las próximas semanas.
“La epidemia nos supera”, declaró Tedros, quien añadió:
“Nos enfrentamos a un brote extremadamente grave y difícil. Empeorará antes de mejorar”
El actual brote, considerado el decimoséptimo en la historia de la República Democrática del Congo, es provocado por la variante Bundibugyo del virus del ébola, para la cual actualmente no existen vacunas ni tratamientos específicos.
La epidemia se concentra principalmente en las provincias de Ituri y Kivu del Norte, regiones marcadas por conflictos armados, presencia de milicias y alta movilidad de población.
Aunque el Ministerio de Comunicación congoleño reportó 101 casos confirmados y 10 fallecimientos oficiales, la OMS maneja cifras más amplias, con 906 casos sospechosos, 221 muertes sospechosas y más de 2 mil 200 personas identificadas como contactos de riesgo.
Ante el avance de la enfermedad, gobiernos y organismos internacionales anunciaron recursos por casi 498.8 millones de dólares para fortalecer las acciones de respuesta sanitaria en los países afectados y zonas consideradas de alto riesgo.
El director de los CDC de África, Jean Kaseya, calificó el acuerdo como una muestra de solidaridad continental para proteger la seguridad sanitaria africana.
Por su parte, Raúl Rivas advirtió que el brote podría agravarse considerablemente.
“Yo creo que habrá muchísimos más casos y, por lo tanto, más fallecimientos, porque la tasa de mortalidad es elevada. Por desgracia, estamos aún en la punta del iceberg”,afirmó.
El especialista explicó que el virus Bundibugyo, identificado por primera vez en Uganda en 2007, presenta una mortalidad de entre 30 y 50 por ciento y no responde a las vacunas aprobadas para otras variantes del ébola.
Además, señaló que la detección tardía complicó la contención del brote, ya que las primeras pruebas rápidas arrojaron falsos negativos al estar diseñadas para otra especie del virus.
La OMS mantiene el riesgo global en nivel bajo; sin embargo, expertos advierten que la expansión hacia grandes ciudades representa uno de los principales riesgos debido a la movilidad poblacional y las limitadas condiciones sanitarias en la región.

