Gloria Steinem, una de las voces más influyentes del feminismo en Estados Unidos, falleció este miércoles en su hogar de Nueva York a los 92 años. La noticia fue confirmada a través de sus redes sociales, donde se destacó que su salud se había deteriorado en los últimos tiempos. Steinem dedicó más de seis décadas a la lucha por los derechos de las mujeres, dejando un legado imborrable en el movimiento.

Su carrera periodística comenzó con un reportaje encubierto en 1963 sobre las condiciones laborales en los clubes de Playboy, un trabajo del que más tarde se arrepintió. "No podría haber cometido un error más grande", declaró a The Associated Press en 2011. "Fue un desastre personal y profesional. A corto plazo, fue mucho más difícil conseguir encargos, y a largo plazo se ha usado para ridiculizarme".

El activismo de Steinem se consolidó en 1969, cuando cubrió una audiencia sobre el derecho al aborto y reveló su propia experiencia con un aborto ilegal a los 22 años. "Ese testimonio público fue el comienzo del activismo para mí", escribió en 2022. "O nuestro control sobre nuestros propios cuerpos es igual, sin importar sexo o raza, o no estamos viviendo en una democracia".

En 1972 cofundó la revista Ms., un hito en la prensa feminista que desafió las narrativas dominantes. Aunque la publicación enfrentó escepticismo, Steinem permaneció vinculada hasta su venta en 2001 a la Feminist Majority Foundation, continuando como asesora. Su amiga Abigail Disney recordó: "El mayor don de Gloria era su capacidad de escuchar a los demás, de hacer que los demás se sintieran vistos y escuchados".

Steinem también fue conocida por su ingenio y su postura frente al matrimonio. Durante años explicó su soltería con la frase "No puedo aparearme en cautiverio", y definió la risa como "la única emoción libre, la única que no puede ser obligada". A los 66 años se casó con el activista David Bale, a quien cuidó hasta su muerte en 2003 por linfoma cerebral.

Su infancia estuvo marcada por el cuidado de su madre, una experiencia que influyó en su decisión de no tener hijos. "Es importante que algunas de nosotras no tengamos hijos, para mostrar que tenemos una opción", afirmó. En 2015 publicó sus memorias "A Life on the Road", aunque nunca aprendió a conducir para poder conversar con quienes la transportaban.

El 21 de enero de 2017, Steinem fue la oradora principal en la Marcha de las Mujeres en Washington, donde declaró: "Estamos unidas. Y este es un día que nos cambiará para siempre porque estamos juntas". Para muchas, fue la voz que galvanizó a una generación, pero ella insistía en que lo importante era que las nuevas generaciones se escucharan a sí mismas.