El fotógrafo y creador de contenido Ricardo Zúñiga Rosas fue asesinado a tiros el 29 de agosto dentro de un negocio de su propiedad en Santa Cruz Atopoltitlán, en la región de la Mixteca poblana. Dos sujetos que viajaban en una motocicleta llegaron al establecimiento y dispararon contra él. Zúñiga falleció a causa de las heridas. Las autoridades no han informado sobre detenciones ni han establecido un móvil oficial del crimen.
Zúñiga documentaba la vida pública de Tehuitzingo, Puebla, y utilizaba sus redes sociales para publicar fotografías e información sobre asuntos locales, incluidas críticas a la administración municipal. En mayo pasado, denunció públicamente que había recibido amenazas después de difundir una serie de imágenes relacionadas con temas de interés comunitario.
Según relató en sus perfiles, una llamada le advirtió que “no se metiera en la política” y que dejara de criticar al gobierno en turno. En una publicación fechada el 9 de mayo, Zúñiga detalló que las amenazas ocurrieron tras tomar fotografías sobre asuntos locales y que le habían advertido de posibles “consecuencias” si continuaba con su labor.
A pesar de ello, el fotógrafo siguió compartiendo contenido y denunciando irregularidades. La organización Artículo 19 ha señalado que la actividad periodística de la víctima debe ser considerada como una línea de investigación prioritaria. También condenó el crimen y exigió a las autoridades esclarecer los hechos tomando en cuenta el contexto de amenazas previas.

“Documentamos el caso y damos seguimiento puntual”, señaló la organización en un comunicado. Artículo 19 recordó que la impunidad en agresiones contra periodistas favorece la repetición de la violencia. El asesinato de Zúñiga se produce apenas unas semanas después de que denunciara amenazas vinculadas a su trabajo informativo.
La región de la Mixteca poblana ha sido escenario de múltiples agresiones contra comunicadores en los últimos años. Organizaciones defensoras de la libertad de expresión han insistido en la necesidad de investigar estos crímenes considerando el contexto de riesgo que enfrentan quienes ejercen el periodismo en zonas con alta incidencia delictiva y presencia de grupos de poder local.