El flujo vehicular en los cruces fronterizos de Ciudad Juárez se mantiene notablemente bajo durante esta mañana, según el último reporte emitido por el Fideicomiso de Puentes Fronterizos de Chihuahua. La situación se da en un contexto de incertidumbre ante las nuevas medidas restrictivas aplicadas por el Gobierno de Estados Unidos.

En el Puente Córdova-Américas, conocido comúnmente como Puente Libre, los conductores apenas esperan alrededor de 5 minutos para completar el cruce. Esta cifra contrasta con los tiempos habituales en un día de tránsito normal.

Por su parte, en el cruce de Santa Fe la demora se estima en 20 minutos, mientras que en Zaragoza no se reportan filas ni tiempos de espera significativos. En Santa Teresa, el panorama es similar: el cruce toma aproximadamente 30 minutos.

La baja afluencia coincide con el temor creciente entre los fronterizos ante posibles retiros o cancelaciones de visas, derivado de las políticas migratorias más estrictas implementadas por Washington. Esta preocupación ha llevado a que muchas personas eviten cruzar a menos que sea estrictamente necesario.

El Fideicomiso de Puentes Fronterizos de Chihuahua monitorea de forma permanente la actividad en los distintos puntos de conexión con El Paso y Nuevo México. Hasta el momento, no se han reportado incidentes ni cierres extraordinarios.

Analistas locales señalan que la reducción en el flujo podría tener un impacto económico en la región, ya que miles de personas dependen del comercio y los servicios transfronterizos para su sustento diario. No obstante, las autoridades no han emitido aún un balance oficial sobre las posibles pérdidas.

Se espera que en las próximas horas el panorama se mantenga estable, aunque la incertidumbre persiste entre quienes dependen del cruce diario para trabajar, estudiar o realizar compras. El fideicomiso continuará informando sobre cualquier cambio relevante en los tiempos de espera.