Ciudad Juárez.– En febrero se cumplieron 23 años de la desaparición y posterior muerte de Lilia Alejandra García, su madre Norma Andrade, quien desde hace muchos años salió de Juárez a consecuencia de su lucha en busca justicia, vuelve hoy en un intento de sanar heridas.

“Me mandaron como terapia psicológica, me estaba cayendo mucho, me estaba yendo al pozo, entonces mis abogados me pidieron que me aliviarme, porque necesito estar fuerte. Me dijeron que era necesario venir a Juárez a encargarme de la mampara con el memorial de mi hija (que está en el lugar donde fue localizada asesinada) y su tumba, para mí es difícil venir a Juárez a su tumba, son dos cosas que a mí me duelen”, expresó la madre de familia.

El caso de Lilia Alejandra ya se encuentra en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y es aún proceso largo y difícil, admite Norma Andrade, quien dice que la investigación de su hija con las autoridades locales está llena de inconsistencias y se encuentra sin resolver.

“Ahorita en la CIDH nos encontramos en la entrega del escrito de prueba donde nosotros vamos a demostrar con evidencias, independientemente de la prueba científica, que estamos pidiendo que ya se nos autorizó el peritaje al presunto de un laboratorio externo que va a venir a hacerle la prueba para presentarlo”, relató la madre convertida en activista.  

Hoy la madre de familia se reunió con la familia Castillo Rincón, padres de Esmeralda, otra de las jóvenes mujeres desaparecidas (este domingo cumplió 15 años), para hacer limpieza de la mampara donde se encuentra el memorial de Lilia Alejandra, sobre la avenida Tecnológico y Ejército Nacional, a un lado del puente peatonal, donde la joven fue encontrada muerta hace 23 años.

Hermanados por la solidaridad y el dolor de la lucha estas familias se han apoyado en la exigencia de justicia, pero también en trabajos como este.

También la familia elegida porque es lo que somos, el caminar juntos con este dolor, que ambas familias cargamos, que muchas madres cargamos juntas”, expresó la mujer que camina ayudada por un bordón.
 
Andrade reconoció que este camino de lucha ha sido más que cansado, doloroso y habló de las madres y padres de familia que han muerto en ese inter de buscar y localizar a sus hijas, o la justicia para muerte.  

“Los hijos de Alejandra son los que me levantan, así como me caigo y toco fondo y pataleo, ver sus caritas y que me abracen y me digan mamá tú puedes no te vamos a dejar sola estamos contigo me ayudan volverme a levantar”, manifestó la madre de familia.