Newcastle United logró rescatar un empate 2-2 frente al Bournemouth en St James' Park, en un partido que parecía perdido tras ir abajo 2-0 en el marcador. El resultado mantiene el invicto del equipo local bajo la dirección técnica de Matthias Jaissle.

El conjunto visitante tomó la delantera temprano, cuando Marcus Tavernier anotó a los 9 minutos. La ventaja se amplió al minuto 35, después de que Malick Thiaw desviara el balón a propia puerta, dejando a Newcastle contra las cuerdas.

La reacción de las urracas llegó apenas dos minutos después, con un golazo de Harvey Barnes, quien recortó desde la banda izquierda y colocó el esférico con efecto al ángulo superior, imposible para el guardameta Djordje Petrovic.

El empate definitivo cayó al minuto 88, cuando el suplente Jacob Ramsey definió con un remate raso dentro del área, superando al portero del Bournemouth. El gol desató la euforia en las gradas y evitó la primera derrota de Newcastle en la temporada.

Para el Bournemouth, este resultado es un duro golpe, ya que es la tercera vez en la campaña que deja escapar puntos en los minutos finales. En sus dos primeros partidos había permitido empates tardíos ante Everton y Manchester City, este último con un tanto en el tiempo añadido.

El equipo de Jaissle, por su parte, suma un punto valioso que lo mantiene en la parte alta de la tabla de la Liga Premier, demostrando carácter para sobreponerse a un marcador adverso en casa.