La Auditoría Superior de la Federación (ASF) abrió una investigación de oficio por el presunto uso indebido de recursos públicos en el Instituto Nacional Electoral (INE). La decisión se tomó luego de que se difundieran irregularidades en licitaciones y contratos del órgano electoral.

El auditor superior, Aureliano Hernández Palacios Cardel, encabeza el organismo fiscalizador que impulsa la pesquisa. La indagatoria alcanza al INE, a los Organismos Públicos Locales Electorales (Oples) y a funcionarios, empresas y proveedores vinculados.

La ASF informó que ya cuenta con elementos que apuntan a anomalías en contrataciones, posibles conflictos de interés, colusión y triangulación de recursos. “A la fecha, ya se cuenta con elementos e indicios relacionados con irregularidades en diversas contrataciones, posibles conflictos de interés, colusiones y triangulación de recursos”, señaló.

La investigación se inició después de que medios de comunicación reportaran presuntas anomalías financieras y desvíos en la asignación de licitaciones públicas. El organismo fiscalizador no precisó montos ni etapas del proceso, pero subrayó que la revisión abarca contratos y adquisiciones donde podrían estar involucrados servidores públicos y particulares.

En su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió al caso y sostuvo que en el INE no debe existir “sombra de corrupción”. La consejera presidenta del instituto es Guadalupe Taddei.

Hasta el momento, el INE no ha emitido una postura oficial sobre la investigación anunciada por el ente auditor.