Petróleos Mexicanos (Pemex) negó categóricamente que esté aplicando despidos masivos o recortes salariales, como se ha difundido en redes sociales durante los últimos días. La empresa estatal atribuyó los movimientos de personal a un proceso de reorganización interna orientado a hacer más eficiente su operación.

Según explicó la compañía, se están llevando a cabo evaluaciones de desempeño y ajustes estructurales con el fin de eliminar funciones duplicadas y niveles jerárquicos innecesarios. El propósito, afirmó, es fortalecer la eficiencia sin poner en riesgo las capacidades técnicas de la Empresa Pública del Estado.

Pemex detalló que estas acciones implicarán una reducción de personal del 0.21% durante 2026, siempre respetando los derechos laborales y cubriendo las indemnizaciones y prestaciones correspondientes. “Pemex refrenda su compromiso con las y los trabajadores, reconociendo su papel fundamental en el presente y futuro de la empresa”, señaló en un comunicado.

Pese a la postura oficial, en plataformas digitales persiste el malestar por la salida de empleados de confianza y la disminución de niveles de plaza. Un usuario escribió en X: “0.21 de reducción porque han sacado a personal de confianza de más de 2 décadas y han metido gente de la central de abastos”.

Los ajustes han impactado sobre todo a trabajadores con amplia antigüedad, tanto en centros de trabajo de Tamaulipas como en las oficinas centrales de la Ciudad de México. La Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTyPP) reportó que las primeras separaciones ocurrieron el 5 de octubre en Reynosa, Tamaulipas.

En esa localidad fueron desvinculados 11 empleados: dos pertenecen a la UNTyPP y el resto a otros sindicatos. Entre los afectados se encontraba un trabajador con 35 años de servicio en la petrolera.