El actor Tim Curry, célebre por dar vida al payaso Pennywise en "Eso" y al Dr. Frank-N-Furter en "El Show de Terror de Rocky", falleció durante la noche del martes 26 de agosto en su domicilio.
La noticia fue confirmada por el portal TMZ, que citó fuentes policiales; los oficiales acudieron al lugar alrededor de las 23:23 horas y, de manera preliminar, descartaron actividad delictiva.
Las causas exactas del deceso no han sido reveladas. Tampoco se ha precisado si su muerte estuvo relacionada con el accidente cerebrovascular que sufrió en 2012, un episodio que marcó el resto de su vida y lo obligó a usar silla de ruedas durante los últimos catorce años.
En una de sus últimas apariciones públicas, realizada el año pasado en el Academy Museum de Los Ángeles, Curry recordó con humor el momento en que su salud se quebró.
"Estaba recibiendo un masaje y ni siquiera noté nada al principio, pero el masajista me dijo: 'Estoy preocupado por ti, quiero llamar a una ambulancia'. Yo le dije: 'Qué tontería', pero al final, fue una decisión que probablemente me salvó la vida", relató ante los asistentes.
Las secuelas del ictus le impidieron volver a caminar, algo que él mismo mencionó con ironía: "todavía no puedo caminar, por eso estoy en esta silla tan tonta. Así que no estaré cantando ni bailando muy pronto". A pesar de ello, mantuvo el cariño de sus seguidores y colegas.
Curry tuvo una trayectoria versátil que abarcó el terror, la comedia y los musicales. Entre sus trabajos más recordados figura su participación en Mi Pobre Angelito 2: Perdido en Nueva York, donde interpretó al conserje del hotel Plaza.
Con su muerte, Hollywood pierde a un intérprete capaz de encarnar tanto a villanos siniestros como a personajes excéntricos, dejando un legado que permanecerá en la memoria de varias generaciones.