La Red Fronteriza por los Derechos Humanos exigió este sábado el cierre inmediato del campamento migratorio operado por el ICE en Fort Bliss, tras documentar presuntas condiciones inhumanas que enfrentan las personas detenidas en esa base militar de El Paso.

La organización presentó una recreación de las instalaciones y testimonios de mujeres que describieron hacinamiento, falta de higiene y un trato degradante. Según los relatos, solo hay seis baños para alrededor de 80 mujeres y seis regaderas que únicamente pueden usarse en días específicos.

Además, denunciaron que el suelo es de arena y que durante el invierno las temperaturas son extremas, con presencia de insectos y animales ponzoñosos. Una de las afectadas narró que fue separada de su esposo y sus hijos durante Thanksgiving, Navidad y Año Nuevo.

“Yo no tengo papeles, pero mi esposo es residente y mis hijos son nacidos aquí, sin embargo, me detuvo el ICE y me envió a ese campamento en el que pasé los peores momentos de mi vida. El Thanksgiving Day, Navidad y Año Nuevo. Lo pasé alejada de mis hijos y mi esposo. Eso sí, me dolió mucho. Pero también que me trataran, como si yo fuera una criminal que mereciera esos castigos tan duros”, expresó.

La mujer también denunció deficiencias en la alimentación, asegurando que en varias ocasiones les sirvieron comida en mal estado o insuficientemente cocida. “Yo me acuerdo que le dije en una ocasión a los agentes que nos estaban sirviendo la comida que el pollo estaba sangrando que yo no me iba a comer eso y le dije cómetelo tú a ver si tú sí lo soportas, porque parece que alimentaban a animales”, relató.

La Red Fronteriza informó que continuará recopilando testimonios de personas que han estado o permanecen en el campamento, con la intención de iniciar un proceso legal para buscar su cierre y exigir un trato digno para los migrantes.

Durante el acto, se leyeron testimonios de personas que siguen bajo resguardo, principalmente originarias de Venezuela, Colombia y México.