Ciudad de México.- Una supuesta predicción de un terremoto de gran magnitud para México este 7 de septiembre de 2026 comenzó a circular en redes sociales, aunque no existe ninguna alerta oficial ni evidencia científica que permita anticipar que un movimiento telúrico ocurrirá en esa fecha.

La versión surgió a partir de una interpretación hecha por usuarios de internet sobre la portada de The World Ahead 2026, publicación especial de la revista británica The Economist. Los internautas dividieron la composición circular de la imagen en 12 partes y asignaron cada segmento a un mes del año.

A partir de esa lectura, algunos usuarios identificaron una copa con vino derramado y varias ondas en las zonas que relacionaron con agosto y septiembre. Estos elementos fueron interpretados como referencias a terremotos y, posteriormente, se estableció una supuesta secuencia que llegaría a México y California, en Estados Unidos.

La teoría cobró fuerza después del sismo de magnitud 7.4 registrado en Colombia el 10 de agosto de 2026. El movimiento tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y ocurrió a las 7:34 horas, tiempo local. Esta última cifra también fue presentada en redes como una posible señal contenida en la portada.

A la especulación se sumaron otros movimientos sísmicos registrados recientemente en Venezuela, Colombia, Indonesia y Perú. Sin embargo, quienes difundieron la teoría no han presentado pruebas que demuestren que esos acontecimientos formen parte de una secuencia relacionada con México o California.

Otra interpretación surgió a partir de la jeringa que aparece en la portada. Usuarios la asociaron con una supuesta nueva emergencia sanitaria y la relacionaron con el brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo.

Ese brote sí corresponde a una situación sanitaria real. La Organización Mundial de la Salud informó el 1 de agosto de 2026 que, hasta el 30 de julio, se habían contabilizado 3 mil 605 casos confirmados y mil 587 muertes por la enfermedad provocada por el virus de Bundibugyo. En ese momento, el brote se extendía por 49 zonas sanitarias de cinco provincias y registraba una tasa de letalidad del 44 por ciento.

No obstante, la existencia de estos hechos no demuestra que hayan sido anticipados por The Economist. La división de la portada en 12 periodos y la interpretación de sus imágenes fueron realizadas por usuarios de redes sociales y no corresponden a una predicción publicada por la revista.

Además, la ciencia actualmente no cuenta con un método que permita establecer con precisión el día, la hora, el lugar y la magnitud de un terremoto. Por ello, la versión que señala al 7 de septiembre de 2026 como fecha de un supuesto terremoto en México carece de respaldo científico y oficial.