La Real Asociación Belga de Fútbol (RBFA) anunció este lunes que no respaldará la reelección de Gianni Infantino como presidente de la FIFA, al considerar que el organismo no ha sido transparente en dos asuntos clave: el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) y la gestión de la suspensión de Folarin Balogun durante el Mundial.
La decisión se conoce apenas un día después de que la FIFA confirmara que Infantino buscará un último mandato hasta 2031. La federación belga, con sede en Bruselas, se suma así a otras asociaciones como la Federación Inglesa (FA), que ya habían retirado su apoyo al dirigente suizo.
Falta de transparencia en el caso FFE
El proyecto FFE contemplaba vender participaciones del Mundial a capital privado por un valor de 4.200 millones de dólares. La propuesta fue retirada el 1 de agosto, pocos días después de hacerse pública, ante la fuerte oposición de las federaciones europeas lideradas por la UEFA.
En un comunicado, la RBFA señaló que “hasta la fecha varias decisiones y valoraciones importantes no han sido suficientemente fundamentadas con justificaciones adecuadas”. Además, advirtió que “esto plantea interrogantes sobre la transparencia y la gobernanza de este proceso”.
La federación belga aseguró que mantiene contacto estrecho con la UEFA y que juntos buscan “respuestas claras sobre el proceso de toma de decisiones y los próximos pasos”.
El caso Balogun sigue sin respuesta
El otro punto de conflicto es la suspensión de Folarin Balogun, quien recibió tarjeta roja en el partido contra Bosnia-Herzegovina. Tras una llamada del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a Infantino, la sanción fue aplazada y el jugador pudo disputar el duelo contra Bélgica, que terminó 4-1 a favor de los belgas.
“Dos meses después de los hechos, constatamos que nuestras preguntas siguen sin respuesta hasta la fecha”, declaró Pascale Van Damme, presidenta de la RBFA. La federación ha pedido que el caso se incluya en la agenda de la próxima reunión del Consejo de la FIFA, prevista para el 15 de octubre.
Van Damme agregó que solicitan “las explicaciones necesarias” y buscan “explorar en qué aspectos es posible mejorar los procesos actuales, para que casos similares puedan gestionarse de manera clara, coherente y eficiente en el futuro”.