Chihuahua.- Al menos ocho personas fueron víctimas de un esquema de fraude telefónico en la zona centro de Chihuahua durante julio, donde los delincuentes se hicieron pasar por empleados de dependencias gubernamentales para obtener datos personales y dinero.

Alicia Márquez, coordinadora de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Informáticos, detalló que los estafadores contactan a sus víctimas argumentando deudas, multas o trámites pendientes, y ofrecen solucionarlos a cambio de un depósito.

“Le pedimos a la ciudadanía que no se deje engañar”, enfatizó la funcionaria, al advertir que muchas veces las propias personas entregan información sensible durante la llamada.

Los criminales han evolucionado su estrategia: ahora utilizan nombres de instituciones locales como el Registro Público de la Propiedad, Coesvi, Coespris e incluso la Fiscalía, dejando atrás las suplantaciones bancarias o del Banco del Bienestar.

“A veces nosotros mismos damos la información en esas llamadas”, señaló Márquez, explicando que los delincuentes aprovechan el descuido y las prisas para hacer preguntas que les permiten recabar datos sobre las víctimas.

El fraude también ha alcanzado a negocios y consultorios médicos, cuyos números telefónicos son obtenidos de internet. Los estafadores indagan sobre propietarios y actividades para perfeccionar el engaño.

Ante este panorama, la Fiscalía destacó que difundir estos modus operandi es una medida preventiva clave. Márquez insistió en no proporcionar “ni sus domicilios, ni a qué se dedican” y en verificar cualquier supuesto adeudo directamente con la dependencia oficial.

Las autoridades recomendaron no seguir la conversación ni hacer depósitos si se recibe una llamada sospechosa, y acudir a los canales oficiales para confirmar la autenticidad del contacto.