Ciudad Juárez.- Al cumplirse el cuarto aniversario del 'Jueves Negro', el secretario de Seguridad Pública Estatal, Gilberto Loya, presentó un balance de la transformación del sistema penitenciario de Chihuahua, donde destacó la reducción de la población carcelaria y la intensificación de las revisiones, aunque admitió que aún hay retos pendientes.
Este martes se llevó a cabo una nueva inspección en el Cereso de Ciudad Juárez, justo en la fecha que recuerda la crisis de seguridad que sacudió a la ciudad. Loya explicó que ahora se realizan dos revisiones mensuales con la participación de diversas autoridades, además de los operativos internos permanentes.
“Cada vez detectamos menos objetos. Los objetos que detectamos son manufacturados ahí dentro, es decir, hechizos, puntas y algunas prendas adicionales de ropa”, aseguró el funcionario, subrayando la efectividad de los controles.
Otro de los pilares de la estrategia ha sido el traslado de aproximadamente mil 500 personas privadas de la libertad hacia otros penales, lo que ha contribuido a aliviar la sobrepoblación y a reordenar los centros. Según Loya, esta medida ha mejorado la percepción de seguridad tanto al interior como en la sociedad.
“Ha avanzado muchísimo. Además, está la sensación de seguridad que siente la gente y la disminución de población en el sistema penitenciario. Se han hecho cosas importantes; estamos en miras de poder obtener la certificación. Eso es importante para nosotros y debemos reconocerlo, pero igual falta mucho por hacer”, declaró.
La certificación de los Centros de Reinserción Social es ahora uno de los objetivos prioritarios de la Secretaría. Loya enfatizó que este reconocimiento formal validaría los esfuerzos realizados, aunque insistió en que el camino hacia un sistema completamente rehabilitado aún requiere trabajo constante.